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La Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, votó el miércoles por la revocación de la ley de salud promulgada el año pasado por el presidente Barack Obama.
La votación de 245-189 marca el cumplimiento de una promesa que varios republicanos hicieron en las campañas políticas, antes de los comicios de noviembre.
La medida tiene pocas o nulas posibilidades de ser aprobada por el Senado, donde tienen mayoría los demócratas, quienes simpatizan con esta ley. Y Obama ha prometido vetar la iniciativa si llega a recibir apoyo en el Senado.
Según los republicanos, la revocación es necesaria porque la ley contempla que el gobierno se haga cargo del sistema de salud, eleva los impuestos y eliminaría plazas de trabajo.
Los demócratas negaron eso y advirtieron que la revocación privaría a los estadounidenses de nuevas medidas de protección contra los abusos de las aseguradoras, que les niegan la cobertura por la que han pagado.
Como podria afectar a los hispanos
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La Casa Blanca advirtió el miércoles que una derogación de la reforma de salud dificultaría más que nunca otorgar cobertura médica a nueve millones de latinos que de otra manera no la tendrían, y solicitó la participación ciudadana para contrarrestar los intentos republicanos por anular la ley.
La secretaria de Salud Kathleen Sebelius calificó el voto que los republicanos prevén el miércoles en la cámara baja hacia la derogación de la ley como “el comienzo de una batalla prolongada e intensa” y destacó la importancia de que los ciudadanos participen durante los dos próximos años para defender los beneficios de la nueva ley.
La congresista demócrata Lucille Roybal-Allard dijo que la derogación de la ley sería especialmente “trágica” para los hispanos, quienes representan el mayor grupo sin seguro médico en Estados Unidos.
El gobierno sostiene que de los 50 millones de estadounidenses sin seguro médico, casi 16 millones son hispanos.
“Tenemos una ley que puede reducir las persistentes disparidades sanitarias que han resultado en vidas más cortas para las comunidades de minorías étnicas”, señaló Roybal-Allard durante una conferencia telefónica organizada por la Casa Blanca para periodistas de medios en español.
Roybal-Allard agregó que la pelea más ardua podría ocurrir en los subcomités del comité de gastos de la cámara de Representantes, donde hay escasa presencia demócrata y donde se asignará parte de los recursos para nuevos programas contemplados en la reforma de salud, sancionada por el presidente Barack Obama a comienzos del 2010.
Los demócratas conservan la mayoría en el Senado y han dicho que harán frente al esfuerzo republicano por anular la ley.
