Atentado de bomba en Spokane

(AP) — Una bomba, hallada y desactivada a tiempo, que fue colocada al paso de un desfile en honor de Martin Luther King, era un artefacto complejo, con detonador a distancia y potencia para causar muchas muertes, dijo el miércoles una fuente allegada a la investigación.

Tres empleados municipales advirtieron una mochila sospechosa una hora antes del comienzo previsto del desfile y advirtieron a la policía, que desarmó el artefacto sin inconvenientes.

El FBI, que maneja el caso, se ha negado a revelar detalles. El funcionario, que habló bajo la condición de anonimato, dijo que era el artefacto con mayor poder destructivo que había visto.

El hecho de que fuera colocado en un homenaje al líder por los derechos humanos despertó sospechas de una motivación racista en una región que ha sido sede del grupo supremacista blanco Aryan Nations.

“Me llamó la atención que en el día en que recordamos al doctor King, un campeón de la no violencia, enfrentamos una amenaza significativamente violenta”, dijo la alcaldesa de Spokane, Mary Verner. “Esto es inaceptable en nuestra comunidad o cualquier comunidad”.

La región de Spokane y el vecino estado de Idaho han sido escenario de actividades antigubernamentales y supremacistas durante las tres décadas pasadas.

Las más espectaculares eran las de Aryan Nations, cuyo cabecilla Richard Butler reunió a racistas y antisemitas en su rancho durante dos décadas. Butler cayó en la quiebra debido a un juicio civil en 2000, perdió su propiedad y murió en 2004.

Frank Harrill, agente a cargo de la oficina del FBI en Spokane, dijo que la colocación de la bomba fue un acto de terrorismo interno. “La posibilidad de mutilaciones y muertes evidentemente estuvo presente”, aseguró.

El FBI no recibió avisos y no tenía un sospechoso en vista, dijo Harrill. Nadie ha reclamado la responsabilidad por el artefacto.

La agencia policial federal ha ofrecido una recompensa de 20.000 dólares por información que permita detener y condenar al autor o autores.