Recibe Dodge Durango rediseño radical

David Loji

Agencia Reforma

Aunque la Dodge Durango todavía es una camioneta grande con tres filas de asientos, sus cimientos son totalmente distintos. Y tienen acento alemán.

Mientras que las dos generaciones anteriores de la Durango tenían construcción tipo camión de carrocería sobre chasis, el nuevo modelo tiene construcción similar a la de un automóvil con carrocería monocasco modificada.

La nueva Dodge Durango comparte su plataforma con la Jeep Grand Cherokee rediseñada, que a la vez se basa en la próxima Mercedes-Benz Clase M.

El beneficio directo de la nueva plataforma es un manejo menos duro y más ágil, que fue una de las principales quejas del modelo anterior.

De hecho, el manejo de la nueva Durango se siente como el de un automóvil y cuando se pasa por terreno maltratado los impactos se disipan de manera inmediata y sin esa peculiar flexión lateral de la estructura que caracteriza a las pickups.

Esta camioneta ofrece una calidad de marcha suave y bien amortiguada, con un control de movimientos del chasis más que razonables y además es silencioso.

La suspensión trasera es independiente a pesar de ser un vehículo cuya arquitectura se basa en tracción trasera.

Esto redunda en mejor control al conducir por curvas con pavimento maltratado pues la posibilidad de que un impacto recibido por una rueda afecte a la del otro lado se elimina prácticamente.

La agilidad y control que ofrece el manejo permiten que uno se llegue a olvidar de que la Durango pesa más de 2 toneladas.

Nuestra versión de prueba Crew con motor V6 pesaba 2,195 kilogramos, pero la versión equipada Citadel V8 con tracción integral puede pesar 2,448 kilogramos.

Un aspecto que contribuye a un manejo tan bueno para un vehículo tan grande es que la distribución de peso es cercana al 50 por ciento en cada eje.

Sin duda contribuye a esto el muy interesante montaje del acumulador que está debajo del asiento delantero derecho. En efecto, para cambiarlo hay que quitar ese asiento.

Normalmente se pudiera asumir que al rediseñar un vehículo y pasarlo de construcción de carrocería sobre chasis a una tipo monocasco el peso se debería reducir, pero no es el caso con la nueva Durango, que es en realidad 50 kilogramos más pesada que el modelo previo.

Sin embargo, antes de que escandalice por el aumento de peso, debemos aclararle que el manejo es más suave y ágil, además de que el consumo de combustible se reduce o mantiene.

Por ejemplo, la versión V8 con tracción trasera del modelo anterior tenía un rendimiento de 5.52 km/l en ciudad y 7.65 km/l en carretera.

El nuevo modelo rinde 5.52 km/l en ciudad y 8.5 km/l en carretera. Sin embargo, tome en cuenta que la potencia del V8 Hemi aumenta en 25 caballos y el torque en 20 lb-pie.

Además del V8 Hemi de 5.7 litros se ofrece un nuevo motor V6 de 3.6 litros con 290 caballos y 260 lb-pie de torque.

Nos tocó probar la versión V6 y este motor tiene un desempeño muy robusto, con lo que si no es necesario arrastrar remolques uno se puede cuestionar si hace falta optar por el V8 Hemi.

En general tiene una entrega de poder flexible, pero el torque máximo se desarrolla a 4,800 rpm, lo que significa que es necesario pisar a fondo el acelerador constantemente para mantener velocidad o acelerar.

Si se recalibra el motor para obtener el torque máximo a menores rpm sería posible conducir sin tener que acelerar tanto y esto podría reducir levemente el consumo de gasolina.

La transmisión es automática de cinco velocidades o de seis, dependiendo de la perspectiva con que se mire.

En realidad se ofrecen dos relaciones de engranaje para la segunda velocidad, una para cambios ascendentes y otra para descendentes forzados.

Así que si retoman en cuenta solamente los cambios funcionales en un momento dado, es de cinco velocidades.

En cuanto a dimensiones, la nueva Durango es 6.5 cm más corta que el modelo anterior y 5 cm más baja.

El interior sigue contando con tres filas de asientos que son verdaderamente cómodos aún para adultos.

El interior tiene muy buena calidad de materiales y excelente ajuste de sus piezas.

Puntos a favor:

Manejo suave, ágil y controlado.

Motor V6 potente y suave.

Interior de alta calidad y con buen ajuste de piezas.

Estilo exterior deportivo y rudo.

Espacio interior generoso para sus ocupantes.

Puntos en contra:

Controles de aire acondicionado complicados.

La transmisión podría tener más cambios.

Se podría recalibrar el motor V6 para ofrecer a menos rpm el torque máximo, lo que sería útil para remolcar.