Cindy Arriola
La Raza del Noroeste
A pesar del mal clima económico que nos acosó durante el año, la mayoría de negocios hispanos en el Puget Sound se han mantenido a flote.
Algunos llevan ya varios años dentro del mercado y otras con solamente algún tiempo, pero todos han demostrado que tienen un buen liderazgo por delante.
Mantener su negocio a flote no ha sido fácil para Erick Lemus, dueño de “Latinos Travel”, una agencia de viajes en Seattle. Originario de Guatemala, Lemus abrio su negocio en el 2004, y a finales del 2005 ya no solo vendía boletos de avión sino que también habían servicios notariales y de impuestos.
“Uno tiene que sacrificarse un poco para lograr lo que uno quiere. ¿Quienes no soñamos con tener una buena casa, un buen carro, o viajar? Todas esas cosas se han tenido que posponer”, dijo él.
Y es que desde el 2005 hasta la fecha de hoy, Lemus dijo haber visto un bajón del 40 por ciento en los ingresos de su empresa.
“A veces la oficina de Seattle se ha tenido que mantener al día. Han habido meses que no hay ganancias. O hay meses donde los números han estado en rojo. Pero sí, se han tenido que posponer varias cosas”.
Lemus, aun mantiene el optimismo en los negocios e incursionó una nueva aventura en Guatemala donde abrió un negocio de turismo.
Mundo Satélites, fue el nombre que Luis Betancourt, un colombiano que hace aproximadamente 6 años atrás inició a trabajar de manera independiente el servicio de instalación y mantenimiento de televisión satelital bajo la empresa de Dish Network.
Betancourt dijo que el motor que mueve la fuerza laboral en el país, es el sector de la construcción. A él le ayuda porque le brinda más empleo.
Segun Michael Verchot, director del Departamento de Negocios y Economía en la Universidad de Washington, estadísticamente la economía termino pero las pequeñas empresas aun la están sobreviviendo.
Él, agrego que las ventas en el primer trimestre del año estaban bajas y así continuaron.
Betancourt a se a ideado maneras para que su negocio continué. él dijo que es importante ser muy entusiasta e inyectarle positivismo, darle una buena presentación tanto al producto, como a quienes están involucrados con el negocio.
Sandra Lucio, en el mes de febrero del 2011, celebra los 15 años con su negocio, “La Española”, una tienda de abarrotes de diversos puntos de América y de varios otros países, ubicada en la ciudad de Bellevue. Ella nos comentó que al comenzar con su tienda no existían muchos lugares en el estado de Washington, donde se podía encontrar productos de otros lugares, así que muchas personas venían de varias ciudades, a buscar souvenirs y comida de países como Brasil, Centro y Sudamérica. Lucio es originaria de Ecuador, y disfruta el trabajo que realiza, pero el impacto económico que en los ultimos años ha afectado a todo el país, ha hecho que ella no pueda traer tanto artículos de países lejanos.
Ella dijo que es posible que muchas personas, tengan el capital para poder invertir o comprar pero no lo quieren hacer por precaución.
Para los hispanos también es difícil conseguir prestamos del banco para abrir su negocio. Según Verchot, en el estado de Washington de 15 a18 porciento de los hispanos que solicitan prestamos no lo reciben. Hay dos razones por las cuales esto sucede: Los hispanos tienden a empezar negocios pequeños de tiendas o restaurantes y el banco no ve mucha garantía en este tipo de negocio, y otra razón es porque la mayor parte de la población hispana no tiene muchos bienes personales. Aunque, Verchot agrego que la discriminación en los bancos aun existe.
Otra persona que motivado por por los más de 20 años que lleva viviendo en el país decidió abrir su restaurante. Efraín Ruiz, dueño de “Los Amigos Taquería” lleva 2 años en el mercado.
Ruiz quien es originario de Jalisco, México, dijo que gracias a Dios sus productos se siguen vendiendo en especial los fines de semana.
Ruiz dijo que lo importante de un negocio es que el propietario este involucrado de lleno en todo lo que pasa en el negocio y estar preparado para trabajar constantemente, así como saber administrar.
Aun con el acoso de la mala economía, los propietarios hispanos de pequeños negocios se sienten optimistas por lo que el futuro les puede traer.
