Reflexiones
La Raza del Noroeste
El año que comienza esta semana continua de cierta manera una expectativa de mejora frente al año anterior, que está presente entre nosotros desde el 2008, cuando fue evidente que el país, y gran parte del mundo estaban en crisis.
Sin embargo, existen algunos signos que hacen pensar que este sí, que el 2011 puede ser el año que pueda considerarse, realmente, mucho mejor que el anterior.
La economía cierra el 2010 con una serie permanente de pequeñas mejoras en sus indicadores, que tienen al principal de esos números, el “Dow Jones” acercándose a paso lento pero firme, a los 12 mil puntos, nivel que no se alcanza hace tiempo.
En lo político, el Presidente Obama cerró el año, como lo reportamos en nuestra edición anterior, con una serie de victorias en el tema de lograr acuerdos entre los partidos, Demócrata y Republicano, cosa también que no sucedía hace rato.
Existen varias iniciativas que el gobierno ha tomado desde su comienzo, como el plan de reforma a la salud, donde se puede debatir cuándo se verán sus beneficios reales, pero se puede pensar que la actividad que resulta de esos cambios, se verá notablemente en este año, el 2011.
En lo que a la vida de nosotros, los hispanos en este país refiere, la publicación por estos días, de los resultados del Censo poblacional del 2010, traerá con seguridad números que muestren el crecimiento y por ende la mayor influencia de nuestras razas y nuestra cultura en este país.
Localmente, en el área de Seattle y el Puget Sound, la noticia de que finalmente comenzará en enero la construcción de las vías y el túnel que reemplazarán el viaducto de la vía Alaska, en el centro de Seattle, seguramente traerá dolores de cabeza por la congestión y el tráfico, pero también actividad y empleos adicionales a la región.
De modo que existen razones para ver con optimismo el 2011; no se puede enumerar todas, y muchas de ellas son en cierto modo intangibles, pero están ahí, y abren espacio al optimismo.
“No hay mal que dure cien años”, decimos en nuestros países de origen; el 2011 podría ser el año que disminuya realmente el peso de la crisis con que hemos vivido por ya más de tres años.
Hay que estar optimistas porque las señales son buenas, y esperar que haya suerte para todos en el 2011.
