Roberto Ramírez
Agencia Reforma
Ante la inminente llegada de un rival directo como el Audi A1, el siempre joven y carismático Mini ha recibido discretas dosis de “botox” que lo mantienen vigente. Después de todo, ¿quién quiere dejar de ser el chico más popular del barrio?
Gracias a los retoques, que también fueron mecánicos, el Mini además de lucir rejuvenecido, es más potente, eficiente y ecológico.
Bajo la tutela de BMW, el pequeño Mini conserva su inconfundible estilo británico, pero también utiliza la ingeniería alemana como un puente que lo lleva a un lugar más divertido, seguro y limpio.
Y bien vale la pena pagar por cruzar ese puente, por estar del otro lado, en “minilandia”, donde todos te sonríen, donde sólo parece importar pasarla bien, porque vaya que la pasa uno bien cuando se conduce un Mini Cooper S 2011.
Los cambios que recibió la línea Mini son sutiles, pero efectivos. Las nuevas tomas de aire frontales para ventilar los frenos le dan una imagen más agresiva. Atrás incorpora luces de LED y una doble salida de escape al centro. Igualmente estrena colores metálicos y opciones de personalización muy al estilo Mini.
El interior ganó en refinamiento y en funcionalidad para una más sencilla operación del sistema de audio y entretenimiento, con una pantalla de información al centro del velocímetro, que se mantiene en la parte superior de la consola central.
Sin duda, entre las novedades más destacables de este Mini Cooper S está el sistema Mini Connected, que aglutina las funciones de entretenimiento con información básica de la operación del auto y es manipulable desde una perilla junto a la palanca de velocidades.
Si se cuenta con un iPhone con conexión a internet, mediante su interfase el sistema ofrece muchas posibilidades (una vez bajada la aplicación) como radio mundial, actualizaciones en cuentas de facebook o twitter, el estado general del auto y su desempeño, o lo último en el mundo Mini (noticias, refacciones, accesorios).
Lo mejor es que Mini Connected es fácil de usar, no como otros sistemas interactivos que casi requieren de un curso completo en programación para ser operados. Tiene techo panorámico doble y un agradable ambiente en la noche gracias a la ingeniosa iluminación interior.
En lo que a manejo se refiere, este Mini Cooper S es tan irreverente como siempre. La relación entre el conductor y su Mini es tan directa que el auto es casi una prótesis mecánica que obedece instantáneamente a las órdenes del cerebro.
Su motor es de 4 cilindros en línea con turbocargador “twin scroll” e inyección directa de combustible, tecnologías que le permiten disponer de 184 caballos de fuerza a las 5 mil 500 revoluciones por minuto y de 177 libras-pie de par motor en el eje delantero.
También hay que decir que la marcha de un Mini Cooper S es tan rígida que llega a ser cansada en el uso cotidiano, a menos que circule únicamente por calles perfectamente lisas, pero eso en México es prácticamente imposible.
Cuenta con 6 bolsas de aire, frenos de disco en las 4 ruedas, ABS, control de estabilidad y sensores de reversa con indicación acústica y óptica.
Mini clama un nuevo rendimiento de hasta 17.2 kilómetros por litro y reducidas emisiones de CO2 (136 grs/km).
Su capacidad de aceleración también mejora un poco, para lograr el 0 a 100 en apenas 7 segundos, y su velocidad tope ahora es de 228 kilómetros por hora. El Mini Cooper S tiene un precio inicial de 35 mil 300 dólares.
Vista rápida
Mini Cooper S 2011
Precio: Desde 35 mil 300 dólares
Carrocería tipo: Hatchback 3 puertas, subcompacto
Motor: L4 turbocargado, inyección directa de combustible
Desplazamiento: 1.6 lts
Potencia: 184 hp@5,500 rpm
Par motor: 177 lbs-pie@1,600 rpm
Transmisión: Manual 6 vel
Tracción: Delantera
Puntos a favor
–Manejo explosivo
–Es más potente y eficiente
–Nivel de equipamiento
–Es un auto carismático
Puntos en contra
–La suspensión castiga en calles maltratadas, es muy dura para el uso diario
–El maletero es muy pequeño
