WASHINGTON (AP)
Los hispanos de la tercera edad, que en el 2050 conformarán el 20% de ese grupo etario en Estados Unidos, se verán afectados de manera desproporcionada si prospera una propuesta de aumentar la edad para recibir los beneficios del Seguro Social, dijo el martes la presidenta de una organización nacional dedicada a estudiar las necesidades de los hispanos mayores.
“Elevar la edad para recibir el Seguro Social afectará desproporcionadamente a los hispanos”, indicó Yanira Cruz, presidenta del Consejo Nacional Hispano de Personas Adultas Mayores (NHCOA por sus siglas en inglés). “Muchos hispanos desempeñan labores de gran actividad física. Por eso, sufren más lesiones y se ven obligados a retirarse antes de tiempo”.
Una comisión bipartidista creada por el presidente Barack Obama presentará el 1 de diciembre recomendaciones para garantizar la solvencia del Seguro Social, y la NHCOA aborda el miércoles y jueves durante su conferencia anual el potencial impacto que tendría sobre los hispanos si esas recomendaciones incluyen recortar beneficios del Seguro Social.
Independientemente de las recomendaciones que presente la comisión, que deberán ser aprobadas por ambas cámaras del Congreso y el presidente, la edad para jubilación pasará de los 66 años actuales a 67 años en el 2022.
Según estadísticas que maneja NHCOA, el 53% de los hispanos de tercera edad viviría en la pobreza sin el Seguro Social, ya que el 49% de los hispanos de tercera edad depende completamente del Seguro Social para su jubilación, frente al 20% de los blancos no hispanos en ese grupo etario.
El profesor de la Universidad del Estado de Michigan René Rosembaum dijo, citando cifras de la Oficina del Censo, que los hispanos mayores representarán en el 2050 el 20% de la población estadounidense de tercera edad, respecto al 6,5% que representaron en el 2008. Y agregó que para el 2019, los hispanos serán la minoría étnica más numerosa en el segmento de la tercera edad.
Por otra parte, NHCOA ha formado una alianza con organizaciones que representan otras minorías étnicas al solicitar al Congreso que actualice la Ley de Estadounidenses de la Tercera Edad, para atender mejor las necesidades culturales y linguísticas de las minorías étnicas.
Cuando el Congreso aprobó esa ley en 1965, “la población estadounidense no era tan diversa como lo es hoy, y por eso es crítico que ajustemos los servicios a las nuevas necesidades”, dijo Yanira Cruz.
