Los Latinos deben votar

Maria Elena Salinas

Columnista

Escribir una columna que potencialmente millones de personas leerán exige cuidado e investigación. Trato de hacer precisamente eso semana tras semana.

Pero debo decir que hoy también estoy escribiendo desde mi interior, desde mis entrañas. He estado diciendo desde hace algunas semanas que este movimiento antiinmigrante que se ha desatado debido a la aprobación de la ley SB1070 en Arizona, parece tener un objetivo en mente, aparte de apaciguar a la base conservadora: Socavar el voto latino.

Los candidatos republicanos en todo el país, con pocas excepciones, están utilizando el tema migratorio como bandera de sus campañas. La mayoría reconoce que será difícil que los latinos voten por un partido que se opone a una reforma migratoria integral y al llamado Dream Act, asi que es facil culpar al otro partido por no cumplir su promesa de impulsar la reforma.

Pero el burdo esfuerzo de “Latinos por una Reforma” para suprimir el voto latino es indignante. En un anuncio de televisión y radio, en Inglés y Español, insta a los votantes latinos a no apoyar a los candidatos que no pudieron mantener su promesa de entregar una reforma migratoria, en referencia al presidente Obama y a los líderes demócratas. La campaña publicitaria fue lanzada en Nevada, donde el líder de la mayoría en el Senado Harry Reid se encuentra en una reñida contienda contra la candidata del Tea Party Sharron Angle.

En este clima político y con tanto en juego, no sería sorprendente que una organización con bases republicananas inste a los votantes a no apoyar a los demócratas, y viceversa.

El fundador de “Latinos por una Reforma” Roberto de Posada ha defendido su anuncio diciendo que el mensaje es para castigar a ciertos candidatos por sus promesas incumplidas. Sin embargo, este anuncio en particular va más allá de pedir el castigo en las urnas, el anuncio dice claramente “NO VOTE.” Abogar por no votar es atacar el corazón mismo del proceso electoral de esta nación, el sistema democrático.

Conozco a Roberto de Posada y lo he entrevistado muchas veces como analista conservador. Es inteligente y elocuente, una razón más por la que estoy profundamente decepcionada. Él y su organización intentan ser líderes de la comunidad e influir en política y en la opinión pública.

Alguien que realmente se preocupa por aumentar el poder político de la comunidad latina tiene claro que la única manera de ganar el poder es a través del voto. Es, sin duda, la herramienta más poderosa que tienen los hispanos.

Si los latinos no votan nadie gana. Bueno, permítanme replantear esa frase, nadie en la comunidad latina gana, pero los republicanos seguramente pueden beneficiarse de su ausencia en las urnas.

Encuestas recientes muestran que entre el 58 y el 65 por ciento de los votantes latinos todavía favorecen a los demócratas, a pesar de las promesas incumplidas, mientras que entre 19 y 22 por ciento están a favor de los republicanos.

Contrario a lo que el Centro Hispano Pew informó a principios de mes, los latinos están muy motivados para ir a las urnas. En una encuesta de ¨Decisiones Latinas¨ 74.9 por ciento de los votantes latinos registrados dijeron que están “casi seguros” de votar. Más de la mitad dijeron que estaban muy entusiasmados por votar. De hecho, el Fondo Educativo de NALEO proyecta que 6.5 millones de latinos votarán el 2 de noviembre.

Ahora más que nunca los votantes hispanos necesitan ejercer su derecho al voto. Ha tomado décadas construir la influencia política que los votantes latinos han disfrutado.

El resultado ha sido que los candidatos en prácticamente todos los niveles de gobierno se han esforzado por cortejar al sector electoral de más rápido crecimiento.