(AP) — La inmigración ilegal a Estados Unidos ha disminuido drásticamente en los últimos años por lo que la población de indocumentados en el país se ha reducido en un 8%, revela un estudio divulgado el miércoles.
Entre marzo del 2000 y marzo del 2005 una media de 850.000 indocumentados entraba al país cada año, comparado con 300.000 al año entre marzo del 2007 y marzo del 2009, indica el estudio del Centro Hispano Pew, un centro de investigación con sede en Washington.
La mayor parte de indocumentados en el país, señala el estudio, provienen de Latinoamérica.
“No podemos decir seguro si hubo una caída cada año, debido a los márgenes de error en estos cálculos, pero ciertamente estamos seguros de la reducción en llegadas en el periodo de esos dos últimos años”, dijo Jeffrey Passel, uno de los dos autores del estudio, durante una conferencia telefónica con los medios de comunicación.
Según sus cálculos, la población de indocumentados ha bajado de 12 millones en marzo del 2007 a 11,1 millones hoy. Y cada vez llegan menos indocumentados de países latinoamericanos que no son México, indica el estudio.
Entre el 2007 y el 2009, hubo una reducción del 22% en llegadas de indocumentados provenientes de Centroamérica, el Caribe y Suramérica. Los indocumentados mexicanos — que representan un 60% de todos los inmigrantes sin papeles — llegaron a su cifra máxima de siete millones en el 2007, y partir de ahí el número se ha mantenido más o menos igual.
No se sabe exactamente por qué menos indocumentados han cruzado la frontera para probar suerte en Estados Unidos.
“Estos datos nos indican que el flujo ha disminuido, pero no nos dicen el motivo. Sabemos que ha habido una fuerte aplicación de la ley en la frontera desde los años 90 y que el nivel de desempleo es muy alto en Estados Unidos”, dijo Passel. “Es más difícil y más peligroso para un inmigrante indocumentado colarse en el país”.
El estudio está basado en datos del Current Population Survey, un sondeo elaborado por la oficina del censo estadounidense. Los investigadores restaron el total de la población nacida en el extranjero por el total de residentes legales en el país nacidos en el extranjero, entre otros métodos de cálculo.
Según el estudio, el 31% de la población de Estados Unidos nacida en el extranjero en 2007 era indocumentada y la cifra ha caído ahora a un 28%.
Casi un 60% de los indocumentados del país residen en California, Texas, Florida, Nueva York, Illinois y Nueva Jersey y casi la mitad de los que vivían en el país en el 2009 llegaron en el 2000 o más tarde, señala el estudio, que también fue escrito por D’Vera Cohn.
Los niños nacidos en Estados Unidos con al menos un padre indocumentado casi se duplicaron entre el 2000 y el 2009, y en estos momentos representan unos cuatro millones.
Respecto al ámbito laboral, 8,4 millones de indocumentados formaban parte de la fuerza de trabajo del país en el 2007, el récord más alto registrado. Dos años después, la cifra ha caído a 7,8 millones.
