Daniela Rea
Agencia Reforma
MÉXICO–Antonio Mazzitelli, representante para México y Centroamérica de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), advirtió sobre el riesgo de que los pobres dedicados al comercio de piratería se conviertan en instrumentos de grupos delictivos.
Nuestro problema es justamente que esa gente se vuelva instrumento de las organizaciones criminales para negocios de lavado de activos o para ofrecimiento de trabajo, en un momento en que las organizaciones criminales controlan también las fuentes de los productos pirata, indicó en entrevista.
El funcionario expresó su preocupación por la infiltración de grupos criminales como Los Zetas o La Familia en la piratería, ya que les garantiza una red de poder.
Estos espacios le ofrecen al criminal emprendedor enormes posibilidades de ganancias, con riesgos mínimos, y también beneficios accesorios como la oportunidad de lavar activos y control territorios; es decir, control económico, del mercado, del ofrecimiento de trabajo, que en un político representa un beneficio adicional al garantizarse la impunidad a través del movimiento de votos, señaló.
Actualmente existen 5 millones 960 mil personas que se dedican al sector informal y ganan menos de dos salarios mínimos, según el INEGI. Sin embargo se desconoce el número de ellas que se dedican a la venta de piratería.
El representante de la UNODC consideró que la política de combate a la piratería en México no ha sido integral, pues se ha enfocado en el aspecto punitivo, pero no en el social y el económico.
En México la mitad de la población padece algún tipo de pobreza y el 51 por ciento se dedica al empleo informal, de acuerdo con cifras del INEGI.
La piratería responde a una demanda del mercado. Si de un lado es necesario utilizar el bastón, de otro lado es necesario mirar la problemática en una perspectiva más amplia. En ese sentido las respuestas que son de criminalización o de lucha al fenómeno criminal tienen que ir de la mano con respuestas del mercado, del ofrecimiento de trabajo, de la regularización de esos mercados alternativos, remarcó Antonio Mazzitelli.
