David Loji
Agencia Reforma
El VW New Beetle aparentemente ordinario es en realidad un prototipo avanzado cuyo combustible se deriva de desechos humanos del drenaje.
Fue desarrollado por GENeco, una compañía parte del grupo Wessex Water de Gran Bretaña y los primeros prototipos están en circulación el la ciudad de Bristol.
El nombre de este auto experimental es Bio Bug y su combustible es biometanol o gas metano que se genera en el tratamiento de aguas residuales.
Este gas metano resulta de un proceso llamado digestión anaeróbica, que consiste en la descomposición de material en ausencia de oxígeno.
Según GENeco los desperdicios provenientes de los inodoros de 70 casas en la ciudad de Bristol permitiría al auto experimental Bio Bug recorrer 16 mil kilómetros.
Hay que hacer la aclaración de que en Suecia ya hay más de 11,500 vehículos en circulación que usan biometanol producido en plantas de tratamiento de aguas residuales.
El problema de estos autos utilizados en Suecia según GENeco es que al usar este combustible se reduce su desempeño a menos que el gas reciba un tratamiento especial.
El proceso se llama mejora de bio gas y consiste en separar dióxido de carbono del combustible usando equipo especial.
El motor de Bio Bug experimental es un 4 cilindros de 2 litros y su desempeño es igual al de un VW New Beetle convencional.
El mérito del prototipo Bio Bug es que su desempeño no es menor al de un auto convencional; de hecho se conduce igual que cualquier VW Beetle convencional.
