MOGADISCIO (AP) — Los insurgentes intentan forzar a los soldados del gobierno a replegarse hacia el palacio presidencial.
Los disparos de morteros y cohetes obligaron a los residentes a huir y cerrar los comercios. Los combates entre los milicianos de al-Shabab, por un lado, y las fuerzas del gobierno y la Unión Africana por otro han sido intensos desde que aquel grupo, vinculado con al-Qaida, declaró el lunes una nueva guerra “masiva” contra las tropas continentales.
“Nos atacaron anoche en gran número con cohetes lanzagranadas y morteros, tratando de desplazarnos y tomar control de la estratégica carretera Maka Al-Mukarama”, dijo el jeque Osman, un comandante miliciano aliado con el gobierno. “Por táctica militar nos replegamos inicialmente anoche, y esta mañana al recibir refuerzos los rechazamos”.
La lucha ha obligado a cientos de personas a huir de sus hogares. El miércoles se veían mujeres, niños y ancianos huyendo de los combates. Los tanques de la Unión Africana estaban en las calles en apoyo de los soldados del gobierno.
“Los combates son más intensos que en los dos últimos días. Esta vez hay un fuerte cañoneo”, dijo el vecino Aden Gedi.
Por lo menos ocho personas murieron en los combates más recientes, dijo Ali Muse, que está a cargo del servicio de ambulancias de la ciudad. Se dijo que cuarenta personas murieron el lunes, en tanto un ataque a un hotel en Mogadiscio el martes dejó 34 muertos, incluso dos milicianos.
“Estoy conmocionada. No puedo hablar. Cayó un disparo de mortero en casa. Alá me salvó y salí corriendo con mis hijos. No sé a dónde iré, me limito a salir en busca de seguridad”, dijo Halima Abdiyow, madre de seis hijos.
El martes, los milicianos atacaron un hotel en la zona reducida supuestamente controlada por el débil gobierno somalí. Un tiroteo y una explosión suicida dejaron 32 muertos. El gobierno somalí dijo originalmente que había seis miembros del parlamento entre los muertos, pero el miércoles las autoridades dijeron que fueron cuatro.
