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CANBERRA, Australia (AP) — La nueva primera ministra Julia Gillard dijo el domingo que el flujo de inmigrantes a Australia va a amainar bajo su gobierno, en momentos en que aumentan las preocupaciones sobre el rápido crecimiento de la población.
Gillard, quien es inmigrante, dijo que estaba en desacuerdo con su predecesor Kevin Rudd, quien fue derrotado por el Partido Laborista la semana pasada, sobre el asunto de la política poblacional.
Rudd hizo un discurso recientemente en el que respaldó la idea de una “gran Australia”, citando estadísticas gubernamentales en el sentido de que de seguir las actuales tendencias de inmigración, la población del país crecería de 22 millones en la actualidad a 35 millones para el 2050.
“No creo en una ‘gran’ Australia”, le dijo Gillard a la televisora Nine Network. “No creo en simplemente acelerar el paso a una población de 36 millones o 40 millones”.
Gillard, quien inmigró de niña de Gran Bretaña en 1966 cuando la población australiana era de 11,5 millones, dijo que el factor clave para determinar las tasas futuras de inmigración debería ser la capacidad de los gobiernos de proveer caminos y servicios para sostener una población más grande.
