Roberto Ramírez
Agencia Reforma
MÉXICO, DF 16-Jul .- Tal parece que la ola española de furia roja que se desató en el Mundial de Sudáfrica ha llegado a México con 4 ruedas, carrocería de hatchback deportivo y con un sugerente nombre: Bocanegra. Con este lanzamiento, SEAT busca estar en boca de todos, y sacar el lado oscuro de algunos.
El concepto Bocanegra no es nuevo, es más bien un guiño al pasado, y en concreto al 1200 Sport de los setenta, modelo que alcanzó un estatus de icónico en la península ibérica.
Su línea es deportiva, y de alguna manera exhibe un lado místico, un halo de misterio, como si fuera el personaje de algún comic.
Está basado en la carrocería del Ibiza SportCoupé, pero el Bocanegra habla por sí mismo. Detrás de ese antifaz negro que motiva su nombre oculta su verdadera identidad y late con fuerza su pequeño “corazón”, un 4 cilindros en línea que con tan solo 1.4 litros de desplazamiento logra 150 caballos de potencia gracias a su tecnología “twin charger”, misma que combina 2 fuentes de sobrealimentación.
Un propulsor así no merecía menos que una caja como la DSG de 7 velocidades que incorpora. Como siempre, el mejor modo de operarla es el manual desde el volante, cuya respuesta es tan viva, inmediata y directa, que la mimetización entre hombre y máquina es inevitable; su funcionamiento en el modo automático es un tanto impredecible y en “sport” resulta áspero.
El habitáculo está a tono con la imagen exterior del auto. Tiene volante deportivo forrado en piel con el emblema en rojo de Bocanegra en el poste central e insertos tipo fibra de carbono.
Los asientos son firmes, pero cómodos y envolventes, adecuados para el manejo entusiasta. Están acabados en tela oscura con costuras rojas en forma de rombo y también con el emblema de Bocanegra bordado en el respaldo.
Los rines de 17 pulgadas con llantas deportivas 215/40, la simulación de difusor de aire trasero y la doble salida del escape enfatizan su carácter deportivo. Estará disponible exclusivamente en 2 colores, rojo y blanco.
Como finalmente se trata de la versión más exclusiva del Ibiza, equipo no le falta. Tiene climatizador automático, computadora de viaje, mandos para el sistema de sonido en la columna de dirección (curiosamente del lado izquierdo), audio con reproducción de CD, MP3, entrada auxiliar, puerto USB, Bluetooth, dobles faros de xenón con función de lavado, faros de niebla y quemacocos panorámíco.
Su furia es atenuada con diversos sistemas de seguridad activa y pasiva, como el control de tracción y estabilidad (XDS); frenos de disco en las 4 esquinas con antibloqueo, asistencia y distribución de fuerza de frenado; bolsas de aire al frente y a los costados, e incluso cuenta con monitoreo de presión de inflado de los neumáticos.
Atractivo luce. Bien equipado está. Satisfacción al volante brinda. Seguridad también. Está el debate entonces en su precio: 297 mil 500 pesos cuesta. Poco no es.
Su carácter lúdico, su desempeño deportivo y su precio apuntan hacia el pequeño gigante premium, el Mini, y a un nicho que además está próximo a recibir el embate del A1, nuevo subcompacto de Audi. Y ya se sabe lo que sucede cuando uno se cuela a una fiesta exclusiva sin invitación, cuando no se es miembro del club, invariablemente termina siendo visto de reojo.
Vista rápida
Carrocería tipo: Hatchback 3 puertas, 4 plazas
Precio: 297 mil 500 pesos
Motor: L4 TSI Turbocargado, Supercargado, Inyección directa de combustible
Desplazamiento: 1.4 lts
Potencia: 150 hp@
Par motor: 220 Nm@
Transmisión: DSG 7 vel con mandos al volante
Tracción: Delantera
Suspensión: Delantera McPherson, barra estabilizadora; trasera eje autoportante, barra estabilizadora
Frenos: Disco ventilado en las 4 ruedas, antibloqueo y distribución de fuerza de frenado
Rines y llantas: 215/40 R17
Desempeño
0-100 kph: 7.2 segundos
Vel max: 212 kph
Consumo mixto aproximado: 15 kms/lt
