MEXICO (AP) — Para el gobierno mexicano la determinación de una jueza federal de bloquear las partes más polémicas en torno a la ley de Arizona, que criminaliza la inmigración ilegal, es un “primer paso en la dirección correcta”.
A pesar de considerarlo un avance, el gobierno mexicano prometió seguir luchando en contra del estatuto, anunció el miércoles la canciller Patricia Espinosa.
“El gobierno de México continuará dando seguimiento puntal al proceso judicial que se derive de la decisión de la Corte de Distrito y en instancias superiores hasta que se produzca la declaración de inconstitucionalidad de la ley SB 1070”, declaró en un mensaje a los medios informativos.
La polémica ley aún entró en vigencia el jueves, como estaba previsto, pero sin muchas de las disposiciones más polémicas, incluyendo secciones que requieren a los agentes que hagan cumplir otras leyes que comprueben si los sospechosos residen legalmente en el país.
Espinosa dijo que los cinco consulados en Arizona trabajarán horas extra, incluso los sábados, para educar a los mexicanos residentes en ese estado sobre los alcances de la ley, mediante foros comunitarios, repartición de folletos y un número telefónico libre de cargos.
Espinosa agradeció a los gobiernos de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Paraguay y Perú que se sumaron a la moción presentada por México en la corte estadounidense.
También reconoció “la determinación mostrada por el gobierno federal de Estados Unidos y las organizaciones civiles que entablaron demandas contra la ley SB1070”.
