Gobierno ofrece disculpas por masacre

LONDONDERRY, Irlanda del Norte (AP) — Los soldados británicos que mataron a 13 manifestantes católicos en Irlanda del Norte durante el “domingo sangriento” de 1972 cometieron una masacre “injustificada e injustificable” de personas desarmadas e inocentes y luego mintieron sobre los hechos, sostuvo una comisión investigadora al cabo de 12 años de pesquisas.

Un millar de habitantes de Londonderry aplaudieron, se abrazaron y lloraron frente a la municipalidad al escuchar la lectura del veredicto en vivo en una pantalla gigante. Durante 38 años habían bregado para que se limpiara el buen nombre de las víctimas —calificadas de pistoleros del Ejército Republicano Irlandés— y se proclamara la culpa de los soldados.

Decenas de parientes hablaron de la inocencia de sus seres queridos mientras la pantalla mostraba retratos en blanco y negro de los 13 muertos y 15 heridos.