SANTIAGO DE CHILE (AP)
El gobierno de Sebastián Piñera, que tomó posesión el jueves, dará prioridad a la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto y tsunami del 27 de febrero.
“Estamos en tiempos de solidaridad, por lo tanto no estamos para festejar”, dijo la próxima ministra secretaria general de gobierno y vocera oficial, Ena von Baer, al anunciar que Piñera canceló algunos actos oficiales tras su asunción, entre ellos un acto popular frente a la sede de gobierno.
En cambio, el mandatario electo visitará tras la toma de posesión el destruido balneario de Constitución, una de las localidades más arrasadas por el tsunami y a uno 360 kilómetros al sur de la capital chilena.
“La reconstrucción nacional va a marcar fuertemente el cambio de mando”, agregó la vocera de Piñera en reunión con la prensa.
Tras su retorno de Constitución, Piñera se dirigirá por primera vez al país desde el palacio de La Moneda y posteriormente realizará una reunión de su gabinete ministerial para encomendar las tareas que emprenderá su gobierno para la reconstrucción del país.
Se estima que la reconstrucción demandará ingentes recursos. Según cálculos preliminares, sólo en salud se requerirán 3.600 millones de dólares y en recuperar la infraestructura dañada o destrozada otros 1.200 millones de dólares.
Piñera anticipó que la emergencia exigirá la alteración de sus planes de gobierno, pero no ha precisado la forma en que emprenderá la reconstrucción.
El próximo gobierno, sin embargo, dispondrá de ahorros por 11.250 millones de dólares aportados por el cobre, el principal producto de exportación chilena y que este año, por el fuerte precio del metal, le entregaría otros 5.000 millones de dólares de la cuprífera estatal Codelco.
La presidenta Michelle Bachelet, que ha desplegado una intensa actividad desde la madrugada del 27 de febrero, cuando se registró el sismo 8,8 que hasta ahora ha causado la muerte de 497 personas y una cantidad no cuantificada de desaparecidos, visitó este martes otras localidades costeras arrasadas por el posterior tsunami.
El lunes comenzaron a a erigirse algunas de las 23.000 viviendas de emergencia.
