MEXICO (AP) — México y Estados Unidos acordaron iniciar una nueva etapa en la cooperación antidrogas que incluya aspectos sociales y económicos, en medio de una ola violenta del narcotráfico que ya alcanzó a personas vinculadas al gobierno estadounidense.
La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton dijo que la nueva etapa es un “reconocimiento de que queremos una estrategia amplia” al considerar que la seguridad en sí misma es importante, pero también las áreas sociales y económicas.
Al término de un encuentro de alto nivel entre funcionarios de seguridad de ambos países, Clinton afirmó que Estados Unidos acepta la responsabilidad que les corresponde en la guerra antidrogas y reconoció que la demanda de drogas en su país y el tráfico ilegal de armas alimentan la violencia de los carteles en México.
La nueva etapa estará enfocada en cuatro áreas: desmantelamiento de las organizaciones del narcotráfico; fortalecimiento de las instituciones de seguridad; el desarrollo de una frontera segura y competitiva, además del fortalecimiento de la cohesión social en comunidades de los dos países.
Los gobiernos de ambos países anunciaron que como parte del nuevo enfoque realizarán un estudio binacional sobre el consumo de drogas ilícitas en cada uno de sus territorios para tener una idea precisa y actual de las tendencias.
También se acordó lanzar planes piloto contra la violencia en ciudad fronterizas de ambos lados: Tijuana-San Diego y Ciudad Juárez-El Paso, que busca fortalecer las capacidades institucionales en cada una de las localidades, al tiempo de promover el desarrollo económico y social.
Los acuerdos son parte de la renovación de la llamada Iniciativa Mérida, lanzada en 2007 para proporcionar equipo y capacitación a México para que aumentara su capacidad policiaco-militar contra los carteles de las drogas.
La canciller mexicana Patricia Espinosa dijo que hay “un genuino interés compartido porque la cooperación arroje resultados tangibles lo antes posible”
“Estamos expandiendo la Iniciativa Mérida… porque no es sólo acerca de seguridad”. dijo Clinton, para quien la despenalización de las drogas no es considerada como una opción.
Clinton aseguró que el gobierno del presidente Barack Obama trabaja para reducir la demanda de drogas en su territorio y refirió que se ha solicitado al Congreso un presupuesto de 5.600 millones de dólares para el año fiscal 2011 con ese fin.
