WASHINGTON (AP) — Los altos mandos de Defensa del país dijeron el lunes que las fuerzas militares internacionales encabezadas por su país están logrando avances constantes en un baluarte del Talibán en el sur afgano.
Sin embargo, las operaciones durarán más de lo previsto debido a la fuerte resistencia opuesta por el Talibán a las fuerzas de la coalición, dijo el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto.
En conferencia de prensa en el Pentágono, Mullen indicó que las operaciones contra el Talibán habían sido “complicadas” e “increíblemente destructivas” como había sido la guerra en general. “Pero eso no significa que no haya valido la pena el costo”.
Mullen dijo que es posible ganar la batalla y la guerra con los recursos y estrategia adecuados.
“Como todos ustedes han visto, hemos logrado avances firmes, aunque algo más lentos de lo previsto”, señaló Mullen.
El funcionario también deploró el ataque aéreo de la OTAN en el que perecieron al menos 27 civiles afganos. Fue la tercera incursión aérea de la coalición este mes en que mueren civiles, y suscitó severas críticas del gobierno de Afganistán.
En la misma conferencia, el secretario de Defensa Robert Gates defendió al máximo comandante estadounidense en Afganistán, general Stanley McChrystal, diciendo que éste está profundamente consciente de la necesidad de que se haga cuanto esté al alcance para evitar las bajas civiles y ha hecho de ello una elevada prioridad.
“Tengo plena confianza en su buen juicio”, afirmó Gates sobre McChrystal.
Desde hace 10 días, efectivos de Estados Unidos y Afganistán atacan un baluarte de las fuerzas del Talibán en un intento por garantizar el control de la localidad sureña de Marja, en la provincia de Helmand.
“La situación continúa siendo delicada pero ya no registra deterioro”, dijo Gates.
En un tema relacionado, el secretario de Defensa dijo que los recientes arrestos de combatientes de alto rango del Talibán por parte de Pakistán marcan un “verdadero progreso” logrado por el gobierno en Islamabad.
También es “otra señal positiva” del compromiso de Pakistán para la estabilización de su frontera con Afganistán, agregó.
A principios de febrero, las autoridades paquistaníes capturaron al segundo jefe del Talibán en Afganistán, Mulá Abdul Ghani Baradar, en la ciudad de Karachi, en el sur de Pakistán.
Las autoridades paquistaníes también detuvieron a dos “gobernadores” designados por los talibanes en dos provincias afganas, así como a otros sospechosos de tener vínculos con al-Qaida y el Talibán.
