PUERTO PRINCIPE (AP) — Los pobladores de la devastada capital haitiana apilaban cadáveres en las calles el miércoles y socorristas buscaban con desesperación a sobrevivientes entre los escombros de miles de edificios, incluidos el palacio presidencial, la cárcel principal, la catedral, hospitales y escuelas.
Funcionarios haitianos dijeron que miles de personas, tal vez más de 100.000, habrían muerto tras el sismo de magnitud 7.
El terremoto más fuerte en más de 200 años en la empobrecida nación caribeña dejó cadáveres en todas partes de Puerto Príncipe: cuerpos de niños pequeños afuera de las escuelas; cuerpos de mujeres con expresiones de asombro congeladas en sus rostros en las calles; cuerpos de hombres cubiertos con lonas plásticas o sábanas.
“El Parlamento se derrumbó. La oficina de impuestos se derrumbó. Las escuelas se derrumbaron. Los hospitales se derrumbaron”, dijo Preval al diario The Miami Herald. “Hay muchas escuelas con mucha gente muerta adentro”.
Hasta la prisión más grande de la capital se derrumbó y “hay informes de prisioneros escapados”, dijo la vocera de la ONU Elisabeth Byrs en Ginebra. Cuando caía la noche, miles se reunieron afuera del arruinado palacio presidencial, donde cientos de mujeres cantaban en un tono casi desafiante. Ricardo Dervil, de 29 años, dijo que se unió a la multitud por temor a las réplicas y cansado de ver cadáveres.
“Todo lo que hacía era caminar por la calle y ver gente muerta”, dijo. Cont. pag. 10
