El problema con la reforma al sistema de salud

Maria Elena Salinas

He estado tratando de definir cual es el problema con la reforma al sistema de salud. Está claro que si la respuesta fuera fácil no tendríamos la tercera guerra mundial sobre el tema ocurriendo en el congreso, y el pueblo norteamericano no estaría totalmente confundido. Pero tengo unas cuantas teorías que quizás expliquen por qué es tan difícil lidiar con uno de los asuntos mas delicados los últimos tiempos en Estados Unidos.

Primero los más obvios. La politiquería en el congreso. Los Republicanos han atacado el proyecto de ley de reforma por todos los frentes. Aunque no hayan presentado una opción clara a la actual propuesta, ellos no sólo critican la opción pública y el elevado costo de la reforma al sistema de salud, sino que hacen creer a quienes tienen seguro de salud en la actualidad, que lo perderán; y dicen a las personas de edad avanzada que los Demócratas quieren que se mueran pronto.

Advierten acerca de la medicina socializada, diciendo incluso que la nueva propuesta es antinorteamericana. Los Demócratas dicen que son tácticas para crear miedo en la población. Pero en realidad los Demócratas no han hecho tan buen trabajo explicando la propuesta al ciudadano común ni defendiéndose de los ataques Republicanos, lo cual me lleva al siguiente problema obvio con la reforma al sistema de salud: La gente no la entiende.

Las dudas podrían ser disipadas si las personas se tomaran tan sólo el tiempo para analizar personalmente las propuestas. Pero … ¿quién tiene el tiempo para repasar 2,000 páginas? y aunque lo hiciera … ¿lo entendería?

Y para aumentar la confusión hay grupos a favor y en contra abarrotando las ondas radiales y televisivas. Un récord sin precedentes de $170 millones ya han sido gastados por grupos a ambos lados del debate, según el Grupo de Análisis de los Medios de Campaña, incluyendo una nueva campaña de un millón de dólares que acaba de ser lanzada con el objetivo de persuadir a cinco senadores Demócratas clave para que se opongan a la reforma.

Tambien hay que considerar la parte lamentable de todo esto. La mayoría de los norteamericanos no ve la urgencia de arreglar el sistema de salud en este país porque ellos ya tienen seguro. Da la impresión simplemente de que a la mayoría poco o nada les interesa que 30 millones de personas no tengan acceso a seguro de salud. En realidad son cerca de 47 millones pero muchos de ellos son indocumentados y no calificarían para los beneficios de asistencia médica bajo el plan propuesto. Eso en si es lamentable porque son los que no tienen seguro quienes acaban yendo a las salas de emergencia cuando están en una avanzada etapa de enfermedad y terminan incrementando el costo de tratamientos, sin mencionar el costo humano.

La mayoría de los sondeos en los últimos seis meses han mostrado una falta de apoyo de parte del pueblo estadounidense a la reforma al sistema de salud. Pero para la comunidad latina, sorprendentemente, la reforma ha llegado a convertirse en una prioridad absoluta, más importante que la economía, la guerra en Afganistán e incluso la inmigración.

Los resultados de la encuesta muestran que los latinos se preocupan por su comunidad cuando se trata de la reforma al sistema de salud. Cuando se les preguntó por las razones de su apoyo, 30 por ciento indicó que por la cifra de personas sin seguro, 22 por ciento dijo que el cuidado médico debe ser más económico. Sólo 5 por ciento de los votantes latinos mencionó que ellos mismos o un miembro de la familia no tenían seguro de salud.

Los Demócratas en el senado tienen una batalla cuesta arriba.