Siguen buscando a asesinos de gobernador

BOGOTA (AP) — Los parientes de un gobernador degollado tras su secuestro a manos de guerrilleros de las FARC, que simularon ser miembros del ejército que le protegerían de un atentado, afirmaron el miércoles carecer de explicación sobre lo sucedido excepto que la víctima pudo negarse a un quinto plagio.

Las autoridades no han explicado cómo los guerrilleros lograron su acción en una zona, que como el sureño departamento de Caquetá, cuenta con fuerte presencia militar y que es reconocida como de influencia de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Familiares aseguraron que el gobernador no había recibido amenazas, pero destacaron al mismo tiempo que en la zona había versiones en torno a un posible ataque armado de las FARC, no contra el gobernador, sino contra algún local público o privado o un atentado a unidades militares.

Tras confirmarse el hallazgo del cuerpo del gobernador de Caquetá, Luis Francisco Cuéllar, de 69 años, el gobierno del presidente Alvaro Uribe ratificó el martes por la noche el operativo militar para dar con los insurgentes que lo secuestraron en su casa en Florencia, capital departamental, a 380 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Las autoridades mantuvieron la oferta de una recompensa de 1.000 millones de pesos (unos 500.000 dólares) por datos que lleven a los autores del secuestro, perpetrado el lunes por la noche cuando el gobernador descansaba y una decena de guerrilleros, vestidos con uniformes camuflados del ejército, pretendió ser una unidad militar que llegaba a protegerlo de un atentado.

El asesinato del gobernador fue condenado en la jornada por las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales como Human Rights Watch.