Por E.J. TÁMARA
(AP) El Programa Paisano, creado para proteger a mexicanos residentes en Estados Unidos que viajan al interior de su país para visitar a sus familias, ha mejorado mucho en los 20 años que lleva de vida, aunque todavía existe extorsión y sobornos por parte de funcionarios públicos y agentes del orden, admitió el gobierno mexicano.
“¿Estoy satisfecha? No, porque todavía hay extorsión y desprecio a paisanos y algunos paisanos siguen pagando (sobornos)”, manifestó recientemente Cecilia Romero Castillo, Comisionada del Instituto Nacional de Migración de México.
“Había una cultura que no ha desaparecido … La extorsión sigue, pero hemos avanzado mucho en el área de prevención”, agregó la titular de la institución que administra el programa mexicano.
El Programa Paisano fue creado en 1989 con el objetivo de eliminar el maltrato, extorsión, robo, corrupción y abuso de autoridad de funcionarios mexicanos hacia connacionales que viajan por tierra y aire a México.
Ahora cuenta con el apoyo de una coordinadora nacional con 21 dependencias que ofrecen diversos servicios a los viajeros con el fin de generar mayores ganancias turísticas, ofrecer una mayor protección y fomentar tanto las exportaciones como las quejas y denuncias.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración, el total de denuncias de migrantes y violaciones de leyes y disposiciones públicas ha bajado considerablemente de 1.580 en 2002 (año desde la que hay data pública en el sitio web del programa) a 261 en 2008. De enero a septiembre del presente se han registrado 101 de estos incidentes, agrega la institución.
Estas cifras no toman en cuenta quejas de migrantes que no terminan en denuncias, que también han disminuido aunque no tan espectacularmente como las denuncias y violaciones de regulaciones. En 2002 se registraron 291 querellas, en 2008 hubo 114 y de enero a septiembre de 2009 se han dado 91, según la institución.
“El programa ha mejorado (en estos 20 años) y nosotros también”, afirmó Eduardo De la Torre, representante de la Federación de Clubes Jaliscienses del Sur de California, que alberga 127 clubes de inmigrantes mexicanos. “Nos hemos educado y ahora sabemos que las cosas ya no son como antes y tenemos que portarnos diferente ahora con las autoridades”, agregó.
De la Torre agregó que quedó sorprendido hace un año, cuando terminó sin incidentes un viaje por tierra de Los Angeles a Jalisco que hizo con una camionera llena de bienes.
“Quedé impresionado”, resaltó.
El Instituto Nacional de Migración sigue enfocado en erradicar la extorsión, agregó Romero, quien visitó Los Angeles la semana pasada junto con varios funcionarios incluidos en la Coordinación Nacional del Programa Paisano para promover la fase de invierno del programa, que corre del 1 de noviembre al 10 de enero y es una de las más activas, por las fiestas navideñas y de fin de año.
Durante esta temporada decembrina habrá más de 1.300 observadores en 125 módulos fijos y más de 400 puntos de observación en todo México pues se prevé que cerca de 850.000 mexicanos visiten su país, de acuerdo con funcionarios del Instituto.
Este año también se aumentó la franquicia terrestre, de 75 a 300 dólares, para que los viajeros puedan ingresar con un mayor volumen de mercancías sin pagar impuestos.
