Iván Mata
Agencia Reforma
MONTERREY, Nuevo León.- El supuesto reporte a la Policía de Monterrey sobre una pelea dentro de un restaurante-bar, dejó al descubierto un casino clandestino que operaba en la parte trasera de este negocio, en la Colonia Colinas de San Jerónimo.
Aunque al momento de la llegada de los oficiales se apreciaba una mayor cantidad de personas en el sitio, las autoridades reportaron de manera oficial la detención de 12 jugadores, 10 repartidores profesionales de cartas y el gerente del local; entre los detenidos había cuatro mujeres.
La acción fue reportada minutos después de la medianoche en la parte trasera del negocio El Leñador, ubicado en la Avenida Puerta del Sol y la calle Edgar Alan Poe.
A la llegada de los oficiales para atender el supuesto reporte sobre la riña dentro del local, descubrieron que la parte trasera del inmueble estaba acondicionada como casino clandestino.
Había siete mesas completamente habilitadas para realizarse el juego de poker, y alrededor de estas estaban los clientes, algunos de ellos ingiriendo bebidas embriagantes y fumando.
De acuerdo las primeras versiones, se estableció que el lugar tenía operando como casa de apuestas clandestina alrededor de seis meses, en los que aparentemente los apostadores realizaban un pago de 700 pesos por noche para participar en el casino.
Aunque esta versión también fue revelada por algunos jugadores, el encargado del lugar Raúl Cuadros González, de 31 años, reconoció que a la llegada de los policías municipales se estaba llevando a cabo un torneo entre los clientes del restaurante-bar, pero señaló que no estaban apostando dinero.
Sin embargo las evidencias sobre las mesas aparentaban lo contrario, ya que se observaban billetes de distintas denominaciones a un lado de las fichas de apuestas.
“No apuestan aquí nadie; son clientes que estaban en el restaurante y se hizo el torneo; el que ganaba se le daba consumo gratis en el mismo bar.
“Las mesas no son especiales para el juego, son las mismas mesas que tenemos dentro del bar, en la parte de adelante”, dijo Cuadros González.
Los detenidos fueron llevados a bordo de varias unidades policiacas en convoy a la zona poniente de la Policía regia, de donde después serían canalizados a la PGR para declarar ante un fiscal federal.
