NASHVILLE, Tenesí, EE.UU. (AP) — La hispana María Gurrola se reunirá con su hijo recién nacido Yair Anthony Carillo luego de perder contacto con él en dos ocasiones durante sus primeras semanas de vida, informaron autoridades el martes.
Los servicios de protección a los menores de edad del estado de Tenesí habían privado a Gurrola del derecho a la patria potestad del recién nacido y sus tres hermanos, después de que el bebé apareciera en una casa de Alabama, ante presuntas denuncias sobre que un familiar intentó vender a Yair.
Las autoridades desecharon las sospechas de que Gurrola y el padre del bebé, José Carillo, estuvieran involucrados con el secuestro, informó el Departamento de Servicio para los Infantes y la policía de Nashville.
“Los niños serán devueltos tan pronto como sea posible”, dijo Thomas Miller, el abogado designado para representarlos en el caso de la custodia.
La policía informó a las autoridades de bienestar infantil que habían “retirado cualquier acusación de negligencia contra los padres”, dijo Miller a The Associated Press.
El bebé fue raptado a punta de cuchillo el 29 de septiembre en la casa de su madre y fue recuperado el viernes.
Gurrola se reunió brevemente con él, pero luego los servicios de bienestar infantil se lo llevaron el sábado junto con sus hermanos de tres, nueve y 11 años para colocarlos bajo tutela estatal, argumentando que la medida era por su seguridad. Las autoridades encontraron al bebé en la casa de Tammy Renee Silas, de 39 años. Silas fue acusada de secuestro después.
Gurrola dijo que el incidente ocurrió después que la mujer que se hizo pasar por agente de inmigración. La madre agregó que después apuñalarla la secuestradora realizó una llamada telefónica y dijo en español “el trabajo está hecho” y “se está muriendo”, según la denuncia incoada a Silas.
