Por RAHIM FAIEZ
y AMIR SHAH
KABUL (AP) — Milicianos del Talibán provistos de cinturones con explosivos y uniformes policiales irrumpieron el miércoles en una residencia de las Naciones Unidas en Kabul y mataron a 12 personas, incluso seis del personal de la ONU. Fue el mayor ataque en una intensificación de la violencia para obstaculizar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Un vocero del Talibán se atribuyó la responsabilidad del hecho, además de ataques con cohetes contra el palacio presidencial y el hotel más lujoso de la ciudad.
El director de la misión de la ONU en Afganistán, Kai Eide, afirmó que el ataque “no impedirá que Naciones Unidas continúe con todos sus tareas” en el país. Uno de los seis muertos de la ONU era estadounidense, dijo la embajada de Estados Unidos.
El ataque de dos horas a la residencia para invitados donde se alojaban unos 20 trabajadores electorales de la ONU causó el desbande de los despavoridos residentes, algunos de los cuales saltaron por las ventanas para escapar a un incendio. Un estadounidense dijo que contuvo a los atacantes con un fusil Kalashnikov hasta que los demás pudieron escapar.
Un cohete hizo impacto en el “límite externo” del palacio presidencial pero no causó bajas, dijo el vocero presidencial Humayun Hamidzada. Otros dos cohetes cayeron en los jardines del Hotel Serena, favorito entre muchos extranjeros.
Uno de los cohetes no estalló, pero inundó el vestíbulo del hotel de humo, obligando a huéspedes y empleados a huir al sótano, según un testigo afgano.
