JOHANESBURGO (AP) — Obreros de la construcción aceptaron poner fin a una huelga de una semana que amenazó con descarrilar los proyectos para la Copa del Mundo del próximo año, dijeron el miércoles los líderes del sindicato y los patronos. Los trabajadores aceptaron un aumento de sueldo de 12%, menos que el 13% que originalmente pidieron, y las obras se reanudarán el jueves en todo Sudáfrica.
“La huelga terminó”, anunció Lesiba Seshoka, vocero de la Unión Nacional de Mineros. “Conseguimos una buena oferta”. Unos 70.000 obreros comenzaron la huelga el miércoles pasado, deteniendo las labores en estadios, aeropuertos, carreteras y una línea de tren rápido en Johanesburgo. Los proyectos tienen que estar listos en diciembre, y el mundial se disputará en junio de 2010. Las negociaciones terminaron en las primeras horas del miércoles y el acuerdo tenía que estar firmado al mediodía (1000 GMT).
Sin embargo, el pacto fue firmado alrededor de las 17.00 después de varias horas en la redacción del documento final. El líder de la unión, Bongi Zwana, calificó la huelga como “exitosa” e indicó que la pérdida de los salarios de una semana afectará a sus miembros, aunque las dificultades “serán recompensadas por los logros del acuerdo”.
Danny Jordaan, jefe del comité organizador del mundial, mostró alivio por el final de la disputa. “Que vuelva a empezar la construcción”, expresó en un comunicado. Los obreros ganan un salario mínimo de unos 300 dólares mensuales, pero algunos reciben menos de 100.
Las uniones han dicho que el aumento en el precio del combustible y la comida hace más difícil que los trabajadores puedan vivir con esos sueldos.
El nuevo contrato incluye concesiones de los patronos en varios beneficios como vacaciones, bonos y procedimientos de despidos. Mike Wylie, portavoz de la Federación Sudafricana de Contratistas de Ingeniería Civil, un grupo de patronos, dijo que el nuevo acuerdo mejora mucho las condiciones de los trabajadores. Pero agregó que las compañías tienen un límite a la hora de otorgar beneficios.
“Si no generamos ganancias, mucha gente perdería sus trabajos”, advirtió Wylie.
