Tribu lleva acabo esfuerzos antiinmigrantes

MANUEL VALDES

Escritor de Associated Press

TOPPENISH, Wash. (AP) – En la tienda de regalos del museo de la Reservación India de Yakama, Wendell Hannigan muestra una pequeña estatua de bronce de una mujer nativa americana que sostiene una canasta llena de lúpulos, planta utilizada como ingrediente esencial para elaborar cerveza. Al preguntarle si aún había trabajadores del campo, este señor de 66 años se ríe y dice, ? no, no?. Detrás de las risas, Hannigan tiene la convicción que la migración tan grande de inmigrantes ilegales latinoamericanos en esta reserva, que se encuentra a 160 millas de Seattle, representa una amenaza para su gente. Sus creencias han incitado a Hannigan a encabezar esfuerzos para mejorar la supervisión de trabajadores indocumentados en la reserva -quienes en su mayoría provienen de México, – y patrocinar una iniciativa de votación estatal para imponer reglas de inmigración más estrictas. ? Pareciera que todo un grupo de personas quisiera derribar a los Indios Yakama y lo están logrando de manera muy eficaz?, dijo Hannigan. ?Su objetivo es el mismo que el de los indios. Buscan fortalecerse, pero para mí, están haciendo un mejor trabajo.? El antiguo miembro del consejo de la tribu y sus partidarios emiten sus preocupaciones acerca de la inmigración ilegal que con frecuencia son utilizadas por anti inmigrantes. Entre muchas cosas, ellos dicen que los empleos son tomados por latinoamericanos y que la violencia entre pandillas han aumentado debido a la llegada de inmigrantes. Pero sus argumentos también reflejan el resentimiento hacia la comunidad latina, que ahora excede el número de habitantes que originalmente habitaban esta tierra. Esta región azotada por el viento es una de las más pobres del estado. La violencia de pandillas es muy común. También forma parte de los más grandes motores de la economía que es la agricultura. Muchos se quedaron y establecieron una comunidad. Sembradíos de lúpulos y cultivo de frutas se encuentran en esta tierra. Esta área es uno de los destinos más viejos para inmigrantes latinoamericanos en el estado. Hace décadas, las primeras generaciones vinieron buscando