FIN DE UNA ERA

Maria Elena Salinas

San Salvador, El Salvador — Esta fue la última semana de Antonio Saca en la presidencia de El Salvador. Pero más que el fin de un periodo presidencial, su salida del poder representa el fin de una era. Por primera vez en la historia de este pequeño país Centroamericano, un presidente de derecha le entrega el mando a uno de izquierda. Por primera vez el Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional, FMLN, llega a la presidencia desde que termino la guerra en El Salvador y paso de ser un grupo guerrillero a un partido político. El difunto fundador del derechista partido Alianza Republicana Nacionalista Roberto D’Aubuisson se ha de estar revolcando en su tumba. El partido ARENA no soltó la presidencia desde que la obtuvo tras su fundación en 1989. Gobernó con mano dura durante 20 largos años, fijando entre sus metas eliminar a la izquierda en su país y la región, tal como lo indica la letra del himno oficial del partido: “El Salvador será la tumba donde los rojos terminaran. Salvando así a America, nuestra America inmortal.” El Salvador no es un país fácil de gobernar. A lo largo de su historia ha sido golpeado por conflictos armados, décadas de opresión, violencia, pobreza y desigualdad. La guerra civil que duro de 1980 a 1992, dejo más de 75 mil muertos y unos 7 mil desaparecidos. Y la amnistía otorgada en el 93 a todos aquellos que cometieron crímenes durante la guerra, no ha permitido que sanen las heridas. Tony Saca encabezo el cuarto gobierno consecutivo de ARENA. Un hombre sonriente y de buena disposición, su llegada al poder fue novedosa en si misma. Un joven empresario de solo 38 años de edad, propietario de estaciones de radio y ex cronista deportivo Saca tomo las riendas de un país polarizado, con poca experiencia política. “Yo comencé mi gobierno siendo un hombre ideológico, muy ideológico, pero con el paso del tiempo las cosas fueron cambiando,” me dijo en una reciente entrevista. De los mandatarios que he entrevistado en su despacho, es el que más fotos tiene en las paredes posando con dignatarios alrededor del mundo, y orgullosamente dice que estableció relaciones con todos los países del mundo, bueno, casi todos. “Tuvimos éxitos enormes en la economía los primeros tres años,” dice al describir su gestión. “Hicimos una inversión social como nunca, creamos Red Solidaria (programa que otorga subsidios a familias pobres) y Fosalud (programa de seguro medico).” Pero sus críticos no coinciden, primordialmente el hombre que logro destronar al partido ARENA después de 20 años, Mauricio Funes. El presidente electo acusa a la derecha de destruir la economía, incrementar el desempleo, y de equivocarse en su manejo de la seguridad pública. El año pasado El Salvador se gano el tristemente celebre titulo de ser el país con mayor índice de crímenes en el mundo por el Consejo Nacional de Seguridad Publica. Según Funes, el plan de “Súper mano dura” que el gobierno de Saca implemento para combatir a las violentas pandillas que desangran al país, no vino acompañado de un plan efectivo de prevención y rehabilitación. Tony Saca dice estar mas que listo para entregarle el poder a Mauricio Funes. Seguramente a Saca le van a dar por los dos lados. Será criticado por la izquierda de haber arruinado al país, y por la extrema derecha de haberle entregado el país a la izquierda. Lo cierto es que como presidente gozo de mayor popularidad que su propio partido. Ahora el desafío es para su sucesor de recoger los pedazos de la historia y construir una nueva era para su país.