Jorge Rivera
La Raza del Nores
Si no existieran miles, quizás millones de ejemplos, de cómo es de dificil para las minorías tener éxito en este país, la postulación presidencial de la primera hispana a la corte Suprema de Justicia, trae el ejemplo perfecto. El nombramiento por el Presidente Obama, de Sonia Sotomayor al grupo de justiciá más alto del país, he generado una reacción feroz de los grupos racistas y anti imgrantes, y una oposición moderada pero notable, de políticos principalmente republicanos. Pareciera que, para muchos, ser mujer y ser hispano significa tener necesariamente una ¿agenda¿ torcida, parece que para ellos, y por definición simplemente, los hispanos o las mujeres no pueden ser objetivos. Por el simple hecho de serlo. No cabe más que preguntarse, si estas personas creen que alguien puede llegar a las instancias tan altas que esta brillante mujer hispana ha llegado ya en la justicia de este país, si no fuera objetiva e imparcial. La juez Sotomayor fue educada en leyes por dos de las mejores universidades de este país (Princeton y Yale), fue Juez de Distrito y ha servido más de diez años en la Corte de Apelaciones. ¿Qué más quieren? La Corte de Apelaciones es por oficio una de las oficinas judiciales no solo del más alto nivel, sino donde más se requiere ser analítico y objetivo. La oposición a Sotomayor es una muestra viva de los prejuicios que aún no superan muchos grupos conservadores de este país, y que hace dificil tener éxito a muchos de los nuestros. Afortunadamente el país, en su mayoría ha evolucionado, y tambien ha crecido el poder político de las mujeres y de los hispanos, de modo que los ataques no solo son cuidadosos, sino que pueden quedarse en simple voz de protesta. Protesta injusta, pero a la que sí tienen derecho.
