Conoce a tu comunidad

Por el Consulado de México en Seattle

“Esta semana les compartimos la historia de Celine Pardo.

¿Sabían que en el zoológico Woodland Park viven 42 pingüinos de origen hispano y su cuidadora es de origen mexicano?

Los invitamos a leer y compartir esta increíble historia.”

Celine Pardo

El estado de Washington es hogar de 858,000 personas y 42 pingüinos de origen hispano. Raúl, Diamante, El Rey, Corazón, Mateo, Pizarrón, Blanca y el resto de estos pingüinos viven en el Zoológico de Woodland Park en Seattle. Celine Pardo es su cuidadora y honestamente no hay nadie con más vocación y convicción que ella para hacerlo. Desde que era niña sabía que quería trabajar en un zoológico cuidando aves. A los 12 años visitó el zoológico de San Diego, donde vio por primera vez a personas cuidando animales, tal como ella lo hacía en su casa. Lo primero que le vino a la mente fue:

“¿Este es un trabajo?, ¿Hay gente que cuida animales y vive de eso?” Así encontró su vocación. Estudió biología en la Universidad de Washington y ha dedicado su vida profesional a cuidar animales.

Los abuelos de Celine son originarios de Jalisco. La familia de su padre se dedicaba a la agricultura y la de su madre a la minería. Sus padres se conocieron en el estado de Washington, en donde Celine y sus hermanos crecieron.

Celine, como muchas niñas de origen hispano, no encontraba modelos a seguir de mujeres científicas que se parecieran a ella. “Si hubieran existido películas como Coco, o mayor presencia de mujeres en posiciones de poder como la ahora Juez de la Suprema Corte de Estados Unidos, Sonia Sotomayor, hubiera tenido más confianza en mí misma cuando era niña”. Incluso, bromea diciéndonos que “Quizás hasta hubiera sido mariachi, ya que recientemente vi al grupo Mariachi Flor de Toloache en vivo y me encantó ver a mujeres sobresaliendo en algo que generalmente hacen solo los hombres.

Crecí en una familia con gran afinidad a la música mexicana pero nunca se me ocurrió hacerlo de forma profesional”.

Con el tiempo, Celine se dio cuenta de que ella es una modelo a seguir para miles de niñas de origen hispano. “La representación es algo muy importante de lo cual no te das cuenta hasta que llegas a hablar con un grupo de niñas scout, o durante alguna feria hispana. En algunas ocasiones soy invitada a participar porque soy una mujer, una mujer científica, pero, sobre todo, porque soy una mujer científica dentro de una minoría”.

Cuando le preguntamos sobre los nombres en español de los pingüinos nos responde: “elegimos estos nombres con un fin educacional y como un tributo a su herencia, a su lugar de origen y a las personas que cuidaron de ellos al nacer”.