OLYMPIA. El Departamento de Salud del Estado de Washington (DOH, por su sigla en inglés) divulgó parámetros actualizados (solo en inglés) para ayudar a los líderes y funcionarios escolares a tomar medidas sobre las clases presenciales y el riesgo de transmisión de la COVID-19 en el entorno escolar.
Entre los cambios de los parámetros, se incluyen revisiones de las tasas de incidencia de la COVID-19 para tener en cuenta en el momento de tomar decisiones sobre a quiénes priorizar para las clases presenciales. Además, hemos incluido una aclaración adicional acerca de que los líderes locales también deben considerar los resultados positivos en las pruebas y las tendencias en los casos y las hospitalizaciones para orientar las decisiones sobre la expansión de las clases presenciales.
“Los cambios en nuestros parámetros para la escuela se basan en la investigación y los datos recientes recopilados por los funcionarios escolares de salud estatal y nacional, y las experiencias tempranas de las escuelas en el estado de Washington y todo el país”, explicó Lacy Fehrenbach, secretaria adjunta de Salud para la respuesta a la COVID-19. “Los cambios indican que, con la implementación de medidas sólidas de salud y seguridad, la transmisión en el entorno escolar parece limitada”.
“Estamos dando un paso para que los niños en edad escolar vuelvan a los salones de clases”, afirmó el gobernador Jay Inslee. “La ciencia ha demostrado, y nuestros funcionarios escolares han comprobado, que, con un enfoque diligente en las medidas de salud y seguridad, es posible que los niños vuelvan a los salones de clases a la vez que protegemos a los estudiantes, los miembros del personal y de la comunidad de una mayor transmisión de COVID-19”.
Además de los parámetros actualizados, el DOH anunció un mayor énfasis en la salud y las medidas de seguridad (solo en inglés) que se necesitan conforme la ley para las clases
presenciales en escuelas privadas o públicas, desde jardín de infantes hasta 12.º grado. Estas son algunas de las medidas:
- Proteger al personal y a los estudiantes que se encuentran en mayor riesgo de contraer COVID-19 grave, y, al mismo tiempo, garantizar el acceso al aprendizaje.
- Agrupar a los estudiantes (obligatorio en la escuela primaria; recomendado en las escuelas medias y secundarias).
- Practicar el distanciamiento físico de 6 pies (2 metros) entre los estudiantes y el personal.
- Promover el lavado o la desinfección de manos con frecuencia.
- Promover y garantizar el uso de tapabocas entre los estudiantes y el personal.
- Aumentar la limpieza y desinfección.
- Mejorar la ventilación.
- Evaluar a los estudiantes y miembros del personal para ver si presentan síntomas y signos de COVID-19.
Las pruebas y el rastreo de contactos son tareas claves que deben implementarse para responder rápidamente cuando hay casos entre la comunidad escolar y así disminuir la transmisión. Asimismo, el DOH divulgará una guía sobre las pruebas de COVID-19 (solo en inglés) en las comunidades escolares desde jardín de infantes hasta 12.º grado. Esta guía ayudará a los líderes escolares y de salud a decidir a quién, cómo y cuándo realizar la prueba o la evaluación entre los estudiantes de jardín de infantes a 12.º grado y los miembros del personal.
