Por Carmelo Gonzalez
La Raza del Noroeste
La Charrería es una tradición mexicana cuyos orígenes se remontan a 1532. Los historiadores tienen como referencia a Sebastián de Aparicio, originario de Galicia, España. Este se estableció en Azcapotzalco, actualmente la Ciudad de México. Era ganadero e inició el uso y la cría de caballos para esta labor. El uso de los equinos estaba prohibido para la mayoría de la población con pena de muerte por la Corona Española. De Aparicio fue un pionero y se le considera el primer charro del continente. Después, la Revolución Mexicana (1910-1921) desplazó a hacendados que se refugiaron en la capital del país, y estos deseando practicar sus peripecias con los caballos se organizaron y fundaron la asociación de Charros, conocida como “La Nacional” del Distrito Federal, que fue liderada por Ramón Cosió González en junio de 1921. El presidente, Pascual Ortiz Rubio, en 1933 decretó La Federación Nacional de Charros y un año después se celebró el Día del Charro el 14 de septiembre.
La Charrería es una actividad de precisión y de riesgo. La pasión y el amor en este deporte son fundamentales en el individuo. Por ejemplo, Don Pablo Castillo Aceves lleva lo charro en la sangre como él lo expresa. Sus abuelos paternos y maternos fueron charros y él ama la Charrería desde su infancia. En 1950, él llegó a ser parte de la Asociación de Charros de Azcapotzalco. Castillo Aceves en su experiencia como Charro desfiló en las celebraciones de Independencia en la Ciudad de México. También, él ha organizado asociaciones charras en México, Washington y Oregón. Su interés por el tema lo llevó a buscar información en los conventos de Tlaxcala que cuentan con información inédita de la Charrería a través de varios siglos. Actualmente vive en el área de Seattle y junto con su hermana Norma, participan en diferentes eventos culturales, portando sus trajes con mucho orgullo y con mucha honra.
También, Emilio Garcia es un exponente y experto de la Charrería: el sábado 17 y 18 exhibió una exhibición de fotografías y dio una charla sobre el tema. El académico las presentó en el Armory en el Seattle Center que estuvieron abiertas al público como parte de la celebración de Fiestas Patrias. En las fotografía se hacía referencia al cine como impulsor de la Charrería. En este tema, Don Pablo Castillo Aceves comentó que Jorge Negrete fue el primer actor del cine mexicano “que se vistió con un traje de charro pero que creo el estereotipo de que el charro es borracho y que se rapta a las muchachas.”
La Federación Mexicana de Charrería, AC, tiene 32 representaciones en el país azteca y en los Estados Unidos tiene 13 asociaciones. En el estado de Washington hay cinco como la de Herencia Bonita (Kent) y Puente de San Isidro (Arlington) entre otras. Es una tradición que los charros mexicanos muestren su destreza con sus caballos como en Nueva York en 1892 y en Paris, Francia en 1900. La belleza de los caballos y la ejecución de las 9 suertes como la del Paso de la muerte, el Coleadero y el Jineteo de toro son espectaculares cuando el jinete ejecuta diestramente estos actos. Con las grandes oleadas de inmigrantes mexicanos en los 70’s a los Estados Unidos, la tradición de la Charrería se incrementó de acuerdo a algunos analistas. Sin embargo, la semilla de la Charrería se encuentra en lugares como Santa Fe, Nuevo México que en 1630 era un centro importante de comercio donde los caballos era uno de los productos de más demanda. En conclusión, la Charrería es una tradición cuya propagación va en aumento en los Estados Unidos. En el estado de Washington tenemos la dicha de disfrutar de la Fiesta Charra en varios eventos como la de Fiestas Patrias en Seattle Center, Auburn y en el 5 de Mayo.
