Por Randy Salgado
Para La Raza del Noroeste
Algunos estados permiten a los residentes sin ciudadanía de Estados Unidos la oportunidad para votar en las elecciones locales, y la ciudad de Seattle podría pronto estar dispuesta a seguir su ejemplo.
Muchos recién llegados que no son ciudadanos de Seattle están queriendo echar raíces y participar en la forma como Seattle es administrada, pero no pueden porque no son ciudadanos. Los defensores y un ex alcalde de Seattle creen que hay un camino.
La ciudad de Seattle está creciendo rápidamente, y casi el 20 por ciento de las personas que viven aquí han nacido en el extranjero. Este tipo de crecimiento crea una oleada de apoyo a las iniciativas que hacen que los no ciudadanos se involucren en el proceso de votación.
“Como miembro de esta comunidad, como miembro de la ciudad, me gustaría que mis intereses estén representados en el gobierno local de la ciudad”, dijo Ray Corona, quien trabaja para Washington Dream Coalition y que se identifica como indocumentado.
Corona, que ha vivido aquí en el estado de Washington desde que tenía 9 años, recuerda cuando era estudiante de 18 años de edad en la escuela secundaria, había cabinas de registro para votación en las elecciones y él se sentiría excluido
“Tener [que] explicar por qué no soy capaz de votar es un momento embarazoso, y creo que ese es un momento con el que muchas personas se pueden conectar “, dijo Corona.
El ex alcalde de Seattle Mike McGinn es especialmente un apasionado sobre el tema. Él cree que los no ciudadanos tienen derecho a voto en las elecciones de Seattle pero se debe preparar al público para esta idea.
“Si recomendaran el voto no ciudadano, daría mi aprobación,” dijo McGinn.
Argumenta que durante los primeros días de Washington como un territorio de Estados Unidos, la ciudadanía no era un gran requisito para votar, a pesar de que estaba estrictamente restringido por raza y género.
Abraham Rodríguez, residente legal de Estados Unidos y graduado de la Universidad de Western Washington piensa en la votación como una manera de servir a la comunidad.
“Estoy muy concentrado en servir a la comunidad y los cambios que implican creo que son importantes en mi vida personal y la gente en mi comunidad”, dijo Rodríguez.
Rodríguez cree que tiene derecho a la participación cívica de la misma manera que los ciudadanos que están en camino de convertirse en ciudadanos están permitidos en otros municipios. Los no ciudadanos en Takoma Park, Maryland, que dicen estar en camino de convertirse en ciudadanos pueden votar en las elecciones de la ciudad allí.
Miembro del Consejo del Condado de Montgomery, George L. Leventhal dijo a The Washington Post recientemente que la gente en Takoma Park que son dueños de una casa, que tienen servicio de recolección de basura, o quieren que su calle sea pavimentada no abordarán la cuestión de la ciudadanía nacional.
El patrón de la votación de no ciudadanos ha sido lento el cual comenzó en 1993 con Takoma Park, y más tarde en la ciudad de Chicago al permitor a los no ciudadanos a votar en las elecciones del distrito escolar local. Este patrón tiene a Corona abogando por los derechos de los no ciudadanos por el derecho a voto en la ciudad de Seattle.
Especialmente Corona está en desacuerdo con pagar impuestos cuando uno no tiene derecho a voto.
“Si se me perimtiese votar, esto significaría el verdadero significado de la democracia”, dijo Rodríguez.
McGinn explica que las personas que pagan impuestos, envían a sus hijos a la escuela, y dirigen empresas, que tienen preocupaciones de seguridad pública local deben ser capaces de votar por funcionarios electos locales porque se merecen una voz en la democracia.
“Creo que uno de los grandes conceptos erróneos de los inmigrantes en este país es de que ellos no se hacen responsables por sus acciones”, dijo Corona. “Definitivamente creo que este es el único y primer paso para miembros de la comunidad, la gente de color, y no ciudadanos a ser parte de la comunidad totalmente además de asumir la responsabilidad de la comunidad en la que viven.”
Corona quiere que los miembros de la comunidad comprendan la importancia de votar. Dice que al final, la votación incrementará su capacidad de adoptar plenamente los valores de la comunidad en general.
“Para mí ver a la gente decir que se preocupan por la ciudad, pero no votan es una contradicción”, dijo Rodríguez. “Hay personas que viven, al igual que yo, que he donado más de 40 por ciento de mis ingresos en los últimos tres años a las cosas que me importan.”
A diferencia de Corona, Rodríguez puede contribuir a las campañas: como la Iniciativa 122 que limita las contribuciones de campaña de las empresas corporativas de gastar gran cantidad de fondos. Esto significa que los residentes legales de Estados Unidos son capaces de donar dinero para asegurar que los candidatos se centren menos en las necesidades de los grandes donantes de dinero y pasen más tiempo escuchando a los votantes.
Rodríguez dijo que está furioso con la gente que no aprovechan de su privilegio de votar.
“Mi dinero representa más que mi voto”, dijo Rodríguez.
McGinn cree que el primer paso hacia la votación local de no ciudadanos es comenzar el diálogo público mediante la organización con otras personas como Corona en torno a la educación del público.
“Siento que primero tenemos que [Iniciar] la conversación dentro de la comunidad debido a que este no es sólo un problema que me afecta, quien no puedo votar, pero también un asunto que afecta a los votantes actuales”, dijo Corona. “Creo que la gente debe estar preocupada por el sistema electoral por no ser suficientemente democrático o no ser capaz de representar a todas las personas que residen en esta comunidad local.”
