Por LAURIE KELLMAN y EMILY SWANSON,
Associated Press
WASHINGTON (AP) — Al trabajador postal retirado Jerry Wilson le agrada lo que oye de los aspirantes a la candidatura presidencial republicana de anular la orden ejecutiva del presidente Barack Obama que alivia las políticas de deportación de quienes residen en Estados Unidos sin autorización.
Pero elegirá a un candidato republicano sobre la base de otras cuestiones: impedir que las compañías estadounidenses se muden al exterior, por empezar. Otra prioridad sería mantener a los posibles atacantes fuera del país. “Estados Unidos está por encima de todo cuando uno es el presidente”, afirmó el residente de Batavia, Ohio, de 67 años. “Uno hace todo lo que puede para mantener a la nación segura. ¿Qué hay de los migrantes, gente que está aquí ilegalmente? Para mí, esa no es una cuestión de vida o muerte”.
Pese a toda la agresividad en el debate republicano sobre reforma inmigratoria, la mayoría de los republicanos como Wilson dicen que esa cuestión no es un factor decisivo en su votación para presidente.
Aun entre los republicanos conservadores, más de la mitad —56%— dicen que optarían a un candidato que mantenga las medidas migratorias de Obama o que imaginan votar a un candidato republicano que lo haga.
La encuesta muestra que las acciones migratorias de Obama el año pasado, que permitieron a algunas personas solicitar un estatus legal temporal, son un factor irritante para los republicanos. En general, más estadounidenses —independientemente de su afiliación política— favorecen ofrecer una vía a la ciudadanía a los inmigrantes que están en el país sin autorización, según revela la encuesta. Aun entre los republicanos, de los cuales cuatro de cada diez se oponen a permitir que la ciudadanía sea una opción para dichos inmigrantes, no parece ser una cuestión decisiva en su elección de presidente. Cuatro de cada diez republicanos conservadores y 3 de cada 10 en el Tea Party favorecen una vía a la ciudadanía después de meses de retórica enérgica por parte de los candidatos republicanos, incluso el favorito hasta ahora Donald Trump, quien propone deportar a los 11 millones y medio de personas que se calcula residen sin autorización legal en Estados Unidos.
