Natalia Vitela,
Agencia Reforma
En torno a la salud bucal hay muchas prácticas equivocadas.
El odontólogo debe dar indicaciones específicas al paciente según su edad y salud, entre otros factores, plantea Gabriel Fernando Paredes, especialista de Estomatología del Hospital General de México.
El reto es enseñar desde la infancia los hábitos correctos, agrega Enrique Hinojosa, jefe de Estomatología.
Cepillado único
No es posible que todas las personas realicen la misma técnica de cepillado, plantea Paredes.
Al barrido clásico -de arriba hacia bajo y de adentro hacia fuera- se debe agregar indicaciones específicas dictadas por el odontólogo, quien para ello evalúa edad y salud del paciente, entre otros factores. “Es diferente un niño de 4 años a uno de 10 años que empieza con denticiones mixtas. “En adultos sanos depende, por ejemplo, de cuántas piezas dentales tiene en la boca. El 60 por ciento tiene pérdida de piezas dentales, lo que origina cambios de la flora bucal. También influye la posición de los dientes”, aclara. Señala que pacientes con enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión e insuficiencia renal, no pueden llevar la misma técnica de cepillado que una persona sin estos padecimientos. Los pacientes con hemofilia, por ejemplo, deben tener mayor control de la higiene porque son propensos a tener sangrados de las encías, dice. De acuerdo con Hinojosa, una buena técnica de cepillado dura al menos 5 minutos, pero la mayoría de las personas realizan su higiene en menos de 2 minutos.
Utensilio básico
El cepillo de dientes es un utensilio fundamental, uno de los errores comunes es creer que las cerdas duras proporcionan mejor higiene, advierte el especialista de Estomatología del Hospital General de México.
“Sumado a una mala técnica de cepillado, va a provocar alteraciones, enfermedades o inflamaciones de las encías. Lo ideal es un cepillo de cerdas suaves”, explica Paredes.
La medida del cepillo también depende de cada paciente. Por ejemplo, los pacientes con frenos necesitan un cepillo dental especial, indica.
Menciona que el cepillo dental se tiene que cambiar cada dos o tres meses.
Sin cera
El uso de hilo dental es importante porque entre los dientes y muelas no hay espacio para las cerdas del cepillo, no obstante, el uso de hilo con cera puede ser contraproducente.
“El problema es que al momento que pasa el hilo dental entre los dientes se adhiere parte de la cera a la película dental y eso incrementa la colonización de bacterias”, explica.
La recomendación, indica Paredes, es verificar que el hilo dental que compremos no contenga cera.
Es importante preguntar al odontólogo el uso correcto del hilo dental pues usar una técnica incorrecta puede provocar inflamación de las encías.
Aliento tolerable
El uso de enjuague bucal para contrarrestar el mal aliento es muy común, sin embargo la halitosis no necesariamente puede ser de origen bucal.
Puede estar relacionado con enfermedades como diabetes, insuficiencia renal o problemas hepáticos y hematológicos, así que por más que se use enjuague, el mal aliento no va a desaparecer.
Cuando la halitosis es originada por problemas buco-dentales se puede deber a caries, inflamación y sangrado de las encías, úlceras e infecciones de amígdalas y en estos casos es necesario recibir tratamiento.
También se debe considerar que en exceso, este producto puede originar que las bacterias proliferen.
Dientes blancos
Determinar si una persona necesita o no blanqueamiento es tarea del odontólogo, quien valora qué tipo de desgaste hay, explica Enrique Hinojosa, jefe de Estomatología del Hospital General.
Precisa que se trata de un tratamiento estético.
“La idea es que manos de profesionales evalúen el caso y el tipo de tratamiento para ir blanqueando los dientes, pues hay efectos adversos, como la hipersensibilidad, la cual puede originar que no aguanten ni el aire”, advierte.
Señala que hay quienes fuman, beben y tienen mala higiene, lo que ocasiona que sus dientes tengan un tono amarillo o grisáceo, imposible blanquear en poco tiempo.
Conviene saber
-Las personas sanas deben acudir con el odontólogo cada seis meses.
-Los pacientes con enfermedades metabólicas como diabetes e insuficiencia renal, cada tres meses.
Prevención
Una mala higiene bucodental causa:
-Caries
-Enfermedades de las encías
También se ven afectadas otras partes del cuerpo
-Quienes no tienen todas sus piezas no trituran bien los alimentos.
