¡Aguas banda!

Elena Torres

Agencia Reforma

Sin duda, una de las reparaciones a las que más teme el automovilista, es la del motor, luego del rompimiento o daño de la banda o cadena del tiempo.

Y es que, este tipo de fallas además de dejarte a pie un largo periodo, golpea a tu bolsillo al tener un costo de reparación de varios miles de pesos.

En teoría, las bandas y cadenas del tiempo deben reemplazarse en un periodo determinado, según el manual del propietario y de la marca de tu coche.

Por ejemplo, en los Chevy debes hacerlo a los 30 mil kilómetros, en los Platina a los 60 y coches como el Intrepid y el Stratus a los 100 mil.

Hasta ahí, todo bien, sin embargo, no estás exento de que te topes de nuevo con esta anomalía en menor periodo de tiempo.

“Puedes enfrentarte a este problema en poco tiempo por distintas razones, una es porque no hayan puesto una banda original en el cambio previo o porque se amarró al trabajar con un balero que no es original”, explica Rolando González, del céntrico Taller Mecánico Automotriz Adán González Treviño.

“También puede suceder al dañarse algún retén por contaminarse la banda con una fuga de aceite o anticongelante, pues el material de las bandas tiende a debilitarse al entrar en contacto con este tipo de fluidos”.

Las primeras dos probabilidades mucho depende que sucedan el que acudas a un taller del que desconozcas su experiencia y honradez, pero la segunda sí puedes evitarlo solicitando al especialista que elijas para su reparación que revise que no haya fugas o bien, realizar la inspección visual cada seis meses.

No importa que tu vehículo utilice banda o cadena del tiempo, pues al romperse o amarrarse éstas causarán el mismo daño: averías en las válvulas del motor.

“Lo costoso aquí es la mano de obra, pues hay qué desmontar el motor, llevar a rectificar las válvulas, colocar el kit del tiempo y reemplazar la bomba del agua”, dice el especialista.

Así que, ya lo sabes, no te confíes de que tu auto está 100 por ciento protegido de esta falla aún y cuando lo hayas sometido a reparación recientemente.