Busca seguir a la cabeza

Roberto Ramírez

Agencia Reforma

MÉXICO, DF .- Esta semana Volkswagen presentó la sexta generación de “el auto que todo el mundo tiene, al menos en la cabeza”.

Tal vez esta frase sólo haya sido el eslogan de una exitosa campaña publicitaria, pero también reflejó el estatus aspiracional que el Jetta alcanzó a tener en el mercado nacional.

De modo que no es de extrañar que cada vez que llega una nueva generación del sedán compacto de Volkswagen, se crean muchas expectativas entre el público mexicano. Y no será la excepción con el nuevo Jetta, cuyas primeras imágenes dejan ver un auto moderno, más deportivo, con un estilo muy europeo y más grande que el Jetta A5 (Bora para México).

Se sabe que el nuevo Jetta estará disponible en Estados Unidos como modelo 2011 a partir de octubre. Su precio inicial será de 15 mil 995 dólares.

Las generaciones

del Jetta

El Jetta nació básicamente como la versión con cajuela del popular Golf, esto para satisfacer principalmente al mercado norteamericano, tan proclive a los sedanes.

Todas las generaciones del Jetta han estado a la venta en México, aunque no precisamente todas con ese nombre. La primera llegó en 1981 con el nombre de Atlantic, y la quinta es el Bora que fue introducido en el 2005, aunque en Norteamérica y Europa sí se le respetó el nombre de Jetta.

Desde su llegada, el Atlantic gozó de buena aceptación con un motor de 4 cilindros, 1.6 litros de desplazamiento y 66 caballos de potencia.

Posteriormente llegaron versiones más equipadas con un 1.8 de 85 equinos, como el GLS o el Topic. Lo normal era una caja manual de 4 velocidades, aunque también había una automática de 3 cambios.

Su segunda generación ya se conoció en México como Jetta en 1987. Su motor era 1.8 litros de 75 ó 90 caballos de fuerza, según la versión (LX y GX), y transmisión manual de 4 velocidades. Como todos los Jetta, tuvo sus versiones especiales como el GLI Carat con máquina 1.8 digifant de 100 caballos y caja manual de 5 velocidades.

El tope de la gama de esta generación fue el Jetta VR6, cuya planta de poder era el 6 cilindros en V de ángulo estrecho (15 grados), un 2.8 litros de 172 caballos de fuerza. Esta versión contaba con asientos deportivos forrados en piel y con calefacción, bolsas de aire frontales, frenos de disco en las 4 ruedas con ABS, quemacocos y computadora de viaje, entre varias amenidades más.

En su modelo 1999, el Jetta ya era de cuarta generación, y es el que hasta la fecha se vende, ahora como Jetta Clásico. Ese momento significó un verdadero salto cualitativo en lo que a calidad de materiales y acabados interiores se refiere, pues su llegada coincidió con la intención de Volkswagen de dejar de ser una marca popular para convertirse en una más exclusiva.

Mantuvo el motor 2.0 litros de 110 caballos, con caja manual de 5 y le acopló la automática Tiptronic, pero también introdujo el picoso 1.8 litros turbo de tecnología multiválvula (5 por cilindro), que primero disponía de 150 caballos de potencia y posteriormente de 180; también el VR6 estuvo presente en el Jetta A4. Incluso se vendió, sin mucho éxito, una versión variant del Jetta A4.

El 2005 vio la llegada del Jetta quinta generación; sin embargo, Volkswagen de México decidió mantener al A4 por sus altas ventas y llamó a su sucesor Bora, auto que quedó estratégicamente bien ubicado entre el segmento de los sedanes compactos y medianos, entre el Jetta y el Passat.

Desde 1999 a la fecha han sido incontables las versiones del Jetta A4: Wolfsburg Edition, Turbo, GLI, TDI y ahora Clásico. El Bora contó de inicio con un motor de 5 cilindros en línea, 2.5 litros y 150 caballos, cifra que luego aumentó a 170.

Asimismo hay un Bora GLI con un 2.0 litros turbo de inyección directa y 200 caballos de fuerza, así como con la caja manual automatizada DSG con cambios al volante. Otras variantes del Bora son el TDI, Sport y Sportwagen.

Primera 1979-1984

Segunda 1984-1991

Tercera 1991-1998

Cuarta 1998-2005

Quinta 2005-2010

Sexta 2011-