Coincide estilo

David Loji

Agencia Reforma

El nuevo Mazda 2 tiene una personalidad atractiva pues es jovial y divertido. Hay una importante congruencia entre el estilo del auto y su manejo. Una explicación del dinámico manejo del nuevo Mazda 2 es que comparte su plataforma con el Ford Fiesta.

Aunque en términos de diseño el chasis del Mazda 2 no es exactamente revolucionario, la calibración es en general acertada, lo que a cambio da un manejo confiable.

Por otra parte, el diseño de la suspensión está muy bien demostrado en cuanto a su efectividad y economía de reparaciones.

En la parte delantera es tipo McPherson y en la posterior es de viga flexible. Un punto destacado de la suspensión trasera es que tiene bujes flexibles que le otorgan corrección de vía. Si al entrar en curvas cerradas el auto empieza a sub-virar, el eje trasero de manera rápida ofrece dirección pasiva para contrarrestar esta tendencia.

El Mazda 2 presenta poca inclinación de la carrocería al hacer virajes cerrados a alta velocidad y el agarre de la suspensión es amplio.

La suspensión ofrece marcha firme y levemente rígida pero sin perder la comodidad; a esto contribuye la amplia distancia entre ejes.

En general el manejo es ágil, pero no ofrece una sensación tan europea como la del Suzuki Swift. Sería agradable que el conductor sintiera levemente menos el rodaje de las llantas y ruido del viento.

La dirección tiene asistencia eléctrica pero Mazda logró darle una calibración muy acertada, con buena retroalimentación, peso y nivel correcto de esfuerzo. El mecanismo de la transmisión ofrece una sensación muy precisa y sólida, siendo la palanca corta. Recuerda a la del convertible Mazda MX-5. Un punto realmente acertado del Mazda 2 es que se ofrece con la opción de transmisión automática.

El motor de 1.5 litros tiene 102 caballos y gracias al sistema VVT de tiempo variable ofrece potencia adecuada en prácticamente cualquier régimen de revoluciones por minuto. Es interesante la cantidad de potencia y torque disponible a partir de las 2,000 rpm. Muchos motores requieren funcionar a por lo menos 3,000 rpm. para ofrecer una aceleración rápida.

Aunque el plástico del interior es duro, su textura y acabado superficial dan una impresión de buena calidad. Esta sensación se ve reforzada con el ensamble preciso de la cabina, que presenta huecos pequeños entre paneles y un buen ajuste.

Nuestra unidad de prueba tenía interior totalmente en color negro; la tapicería tiene acentos de color rojo. Como resultado del color, el interior luce deportivo pero en la noche es oscuro. Al interior le falta una luz en el techo para iluminar el asiento trasero.

Además el interruptor de los seguros eléctricos ubicado en la consola central no está iluminado, lo que vuelve difícil encontrarlo.

La instrumentación analógica presenta velocímetro y tacómetro; una pantalla de LCD presenta marcador de gasolina y computadora de viaje.

Sin embargo, no tiene marcador de temperatura del líquido refrigerante del motor; en su lugar tiene luces de advertencia que muestran si el motor está frío o si se ha sobrecalentado.

El volante está forrado en piel y es ajustable en altura mas no en profundidad; tiene controles para el radio y computadora de viajes.

El sistema de audio tiene reproductor de CD sencillo compatible con MP3 y WMA, además que tiene entrada auxiliar, aunque no tiene entrada USB. La calidad de sonido es bastante adecuada.