El híbrido exótico

Agencia Reforma

Si la creación de su primer SUV fue todo un atrevimiento para Porsche, el lanzamiento de la versión híbrida del Cayenne, 9 años y una generación después, es la reiteración de que el fabricante alemán no tiene límites cuando de crear nuevos vehículos se trata.

Después de todo, fue ni más ni menos que el doctor Ferdinand Porsche el creador del primer automóvil de propulsión híbrida, el Lohner Porsche, en 1899.

Más de un siglo hubo de transcurrir para que el primer Porsche híbrido de línea estuviese a la venta, y no podía ser otro que el Cayenne, un vehículo revolucionario por definición, destinado a romper paradigmas desde su concepción.

Porsche denomina “S” también a sus modelos híbridos (Panamera S Hybrid) para no dejar dudas de su deportividad intrínseca. Sí se puede salvar al mundo a más de 200 kilómetros por hora. Y es que bajo esa amenazante carrocería y con 380 caballos de potencia y 427 libras-pie de par motor, cualquier vehículo no puede ser sino deportivo.

El sistema “Parallel full hybrid” de Porsche consiste en sacar buen provecho de 2 plantas de poder, una de combustión interna y una eléctrica. Su motor a gasolina es un V6 supercargado de 3.0 litros que aporta 333 caballos de fuerza, mientras que el eléctrico brinda los 47 equinos adicionales.

La energía cinética liberada en las frenadas no se desperdicia. El motor eléctrico hace las veces de alternador y almacena esa energía, ya en forma eléctrica, en las baterías de litio, que están ubicadas debajo del maletero.

Dichos motores se complementan de tal modo que es posible circular por algunos kilómetros en modo eléctrico únicamente, por ejemplo al arrancar, y se puede circular en esa modalidad a una velocidad cercana a 60 kilómetros por hora.

También es posible navegar a altas velocidades de crucero en modo de “vela”, con el V6 desconectado, esto es sin quemar nada de combustible, de ese modo también se logran importantes ahorros en tramos largos.

Adicionalmente cuenta con el sistema “start/stop”, que apaga y prende automáticamente el motor cuando el vehículo está detenido, por ejemplo en un semáforo, y ante la luz verde reinicia su marcha. Y bueno, es un Porsche, y si bien por separado son capaces de no hacer ni ruido, juntos los dos motores desatan una fuerza descomunal de 427 libras por pie de torsión distribuidas en los dos ejes, ya que la tracción es integral.

La transmisión es una Tiptronic S de 8 velocidades cuya operación puede ser tan suave, o tan rápida como se requiera mediante la función manual. Así, el Cayenne híbrido puede acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en 6.5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 242 kilómetros por hora. Nada mal para una camioneta que puede circular por el vecindario en total silencio.

Y no se pueden olvidar las capacidades “off road” del Cayenne, ya que se trata de un auténtico todo terreno. Como tampoco se pueden hacer de lado el lujo y el equipamiento, tanto de confort como de seguridad, que ofrece Porsche. Sistemas electrónicos de tracción y estabilidad, suspensión activa, múltiples bolsas de aire, navegación, audio premium, asientos de piel con calefacción, rines deportivos, manos libres para el teléfono, monitoreo de presión de llantas, aviso de cambio de carril y muchas amenidades más se encuentran en un Cayenne S Hybrid.

De acuerdo con el fabricante, el Cayenne S Hybrid no requiere ningún mantenimiento adicional del que puede requerir cualquier Cayenne S normal, y con respecto a la batería de litio clama una duración aproximada de 300 mil kilómetros ó 12 años.