Emocionantemente veloz

Víctor Alemán

Agencia Reforma

LEIPZIG, Alemania .- Como en su lanzamiento, la evolución de la Cayenne enfrenta su dosis respectiva de polémica, si bien ahora no es en torno a que sea o no un SUV, ahora el debate se centra en sus formas.

Y es que de acuerdo con Mitja Borkert responsable del proyecto Cayenne, la nueva generación tiene como objetivo recapturar el ADN Porsche que genera las clásicas formas de la marca alemana y que se pueden apreciar fácilmente en el modelo insignia el 911.

El perfil del nuevo Cayenne emula al 911 incluso en la parte trasera en donde unos abultados hombros ofrecen una mayor “musculatura” al modelo.

Es en la parte trasera precisamente en donde existe la mayor cantidad de opiniones encontradas. Mientras Porsche quiso darle el sello de la marca, más de una persona lo ha percibido como un lenguaje genérico ya visto en algunos modelos de marcas asiáticas.

El frente, con prominentes pliegues a lo largo del cofre en cambio, es mejor recibido al ofrecer un carácter más orgánico y agresivo a la vez.

Porsche quiere aprovechar en un solo vehículo lo que BMW está ofreciendo en dos, X5 y X6. Mantiene el espacio y capacidades para todos los días, así como un desempeño descomunal para cuando el propietario quiera presumirlo.

En donde no existe polémica es en este último punto. La marca alemana ofreció la oportunidad de manejar dos de sus modelos más relevantes, la Turbo y la nueva híbrida.

Parque de diversiones

Entrar a la cabina de este modelo y cerrar la puerta genera una sensación de ansiedad similar al que se experimenta cuando se escucha el sonido de la barra de seguridad en una montaña rusa, sabemos que algo muy rápido y emocionante está a punto de suceder.

La llave de encendido se mantiene en la parte izquierda como es tradicional en los modelos de esta marca. Un rápido vistazo a los alrededores de la cabina bastan para darse cuenta de la evolución de Cayenne. El cambio más notorio está justo al frente del conductor, el volante tiene un nuevo diseño y es ahora más similar al del 911 y deja atrás la forma triangular que caracterizaba al modelo pasado.

El diseño de la consola central de controles es ascendente muy similar a la del Panamera en lugar de una forma plana como en el modelo anterior. La idea, explica Borkert es ofrecer una sensación de auto deportivo.

La versión turbo es el tope de la gama Cayenne y ahora ofrece 500 caballos de potencia lo que junto con el ambiente a la 911, hacen olvidar al conductor que se encuentra en un SUV.

El motor tiene una respuesta sencillamente brutal e intimidante, capaz de acelerar no solo al vehículo pero también el pulso del conductor, si regresamos a la comparación con la montaña rusa, esa sensación es similar a la que se experimenta cuando escuchamos el último “click, clack” al llegar a la cúspide e iniciar la caída libre.

Pero al igual que en el carrito de la montaña rusa, el vehículo se mantiene firme en su trayectoria en curvas y cambios repentinos de dirección, permitiendo filtrar solamente la sensación de diversión.

Los múltiples sistemas electrónicos de estabilidad y control encargados de mantener al Cayenne en una trayectoria controlada, son los responsables de esa sensación de seguridad.

Porsche compartió su pista de pruebas en Leipzig en Alemania en donde cuenta con una réplica de cada una de las curvas y trazos más demandantes en el mundo. En este centro de pruebas, un piloto profesional se encargó de demostrar las verdaderas capacidades de este peculiar vehículo.

El vehículo mantuvo su trayectoria en curvas pronunciadas, y en rectas fue fácil superar la marca de los 260 km/h con todo y 4 pasajeros en su interior.

Multifuncional

Una de las características de Cayenne en comparación a sus competidores es su capacidad fuera del pavimento. A pesar de que ahora ya no cuenta con un rango reforzado, el sistema de bloqueo electrónico se encarga de ofrecer la suficiente tracción y torque en los momentos y lugares adecuados dependiendo de las condiciones e inclinación del terreno. En la pista de pruebas con diversos obstáculos como pendientes, lodo y grava, el vehículo alemán bien le puede seguir el paso a un Jeep o Land Rover en condiciones más extremas.

La nueva generación de este modelo presume una nueva motorización además de las de gasolina y diesel, ahora ofrece una versión híbrida.

Además de contribuir al cuidado del medio ambiente con el ahorro de combustible y menores emisiones contaminantes, también ayudará a la marca a reducir su promedio de consumo y generación de emisiones contaminantes corporativo que empiezan a exigir las autoridades ambientales europeas y americanas con mayor énfasis.