Es discreto y eficiente: Toyota Corolla

Roberto Ramírez

Agencia Reforma

Si a usted no le interesa que su auto llame la atención, y simplemente quiere transportarse de manera cómoda y eficiente de un lugar a otro, el Toyota Corolla XLE puede ser su opción.

Este sedán compacto tiene como principal virtud su andar, tan inadvertido como suave. ¿A quién le importan los caballos de potencia? ¿Quién quiere un auto que le maltrate el trasero y la espalda con suspensiones duras? Y por como están las cosas en el País, ¿para qué andar de ostentoso? Visto así, el Corolla es un auto ideal para el uso diario.

Gracias a un reciente rediseño, el Corolla luce una línea más actual y sobria. Su interior es igual, nada de excesos, pero eso sí, con materiales de buena calidad aparente y buenas hechuras en el ensamble. Nada sobresaliente tampoco.

Resalta, eso sí, lo bien aislada que está la cabina del exterior, y en conjunto con una puesta a punto de suspensiones más orientada al confort, tenemos un auto de marcha cómoda para ciudad y carretera, que absorbe muy bien las irregularidades que caracterizan los caminos de México.

Empero, no espere reacciones rápidas de él. Es un auto más funcional que emocional. Primero, la dirección está completamente anestesiada como para responder inmediatamente y segundo, esa suavidad de suspensiones se traduce también en marcados movimientos de carrocería en transiciones y en su paso por curvas. Ya lo dijimos, es un auto para los que se toman las cosas con calma, no para acelerados.

Tiene un motor de 4 cilindros y 1.8 litros más orientado a un consumo eficiente que al manejo entusiasta. Su potencia es de 132 caballos a las 6 mil revoluciones por minuto, y la fuerza de torsión que genera en el eje delantero es de 128 libras por pie a los 4 mil 400 giros. Son cifras conservadoras, muy a tono con el auto en general.

Es una planta de poder pensada para ofrecer buenos consumos de combustible, y para dicho efecto probablemente sea mejor la opción con caja manual de 5 velocidades.

A prueba tuvimos el XLE automático de 4 cambios, cuya falta de una quinta relación seguramente penaliza un poco su rendimiento. Aún así observamos consumos satisfactorios, del orden de los 13 kilómetros por litro en promedio.

Se trata de un auto para un manejo más bien relajado, no se puede esperar de él un desempeño ni cercano a lo deportivo, para eso hay otras opciones en su segmento, e incluso un Corolla más brioso, el XRS con motor 2.4 litros de 158 caballos de potencia (275 mil pesos).