Es el de siempre, y más

Roberto Ramírez

Agencia Reforma

MONTERREY, Nuevo León .- Dicen que el primer amor nunca se olvida. Algo similar ocurre con el GTI. El emblemático “hot hatch” de Volkswagen no es el más rápido de su clase, ni el más potente, y tal vez no sea el mejor, pero siempre tendrá el mérito de haber sido el primero, el precursor de un estilo.

La leyenda del GTI nació en 1975, cuando su primera generación fue presentada en Frankfurt. Seguramente entonces en Volkswagen no se imaginaban el éxito que tendría el primer “cohete de bolsillo”. Ahora, 35 años después llega a México su sexta generación. Treinta y cinco años se dicen fácil, ¡pero son toda una vida!

De nivel premium

En tanto tiempo el GTI ha crecido, ha madurado para convertirse en un auto completo. Ya no es sólo un coche pequeño, divertido y económico; ahora es un deportivo compacto de nivel premium por desempeño, equipamiento, seguridad, acabados interiores, y por precio.

Después de ver y manejar al nuevo GTI la conclusión es obvia: es un auto excepcional, que le hace justicia a su historia y a su nombre, como también lo hizo la quinta generación (no tanto la tercera ni la cuarta).

La pregunta es entonces ¿vale el GTI los 380 mil pesos que cuesta su versión inicial? ¿o los 451 mil que hay que pagar por el más equipado? También sería válido preguntar ¿cuánto vale el amor? ¿cuánto vale la pasión? ¿y la fidelidad?

Su línea exterior, más afilada al frente y más detallada en la parte trasera, es completamente nueva. La parrilla y los faros están a tono con la nueva imagen de Volkswagen; atrás incorpora la recurrida figura del difusor de aire y salidas de escape separadas, una en cada esquina.

Extrañamente, los rines tienen el mismo diseño que los del GTI saliente. Hubiera sido más sano optar por un nuevo diseño.

Su cabina es tan deportiva como lujosa. Los materiales y los acabados son impecables, mejores que los de algunos autos de marca premium. Pero también mantiene intacto el aire GTI, en los asientos, en el tablero de instrumentos, en el volante, o en sus vestiduras, ya sea en la clásica tela a cuadros, o en piel.

Si de equipo hablamos tiene todo lo que un auto moderno debe tener: un buen sistema de audio con entrada auxiliar, aire acondicionado automático, quemacocos, comunicación manos libres mediante bluetooth y un diseño tan agradable como ergonómico y funcional.

Nueva cara,

mismo corazón

El bastidor y el tren motriz son básicamente los mismos, correspondientes a la plataforma A5. No obstante, han sido revisados y mejorados.

Lo anterior puede verse de dos formas: como un señalamiento o como un elogio. Me quedo con lo segundo porque se trata de un excelente chasis que se mantiene actual y hasta sobrado para darle al GTI capacidades dinámicas sobresalientes, de la mano de un confort de marcha único en su segmento.

La gran rigidez del bastidor es el secreto. Gracias a ello la puesta a punto de suspensiones no requiere ser castigadora con recorridos cortos. Con esto se logra el extraordinario balance que ostenta este auto, tan ágil, eficaz y preciso en pista como condescendiente en calles y carreteras maltratadas como las que abundan en nuestro País.

Para ser claros, este balance no lo tiene ninguno de sus competidores. Otros son más duros (Cupra, Speed 3, Mini Cooper S); o más blandos (Impreza WRX), pero ninguno cumple con el compromiso deportividad/confort para el uso diario de manera tan satisfactoria como el GTI.

Dinámico y balanceado

Datos oficiales de Volkswagen indican una aceleración de 0 a 100 en 6.9 segundos y una velocidad máxima de 240 kilómetros por hora. Después de estar al volante del GTI las dos cifras parecen realistas.

Sin duda es un auto rápido, aunque hay otros que son más rápidos, pero en el GTI lo importante no es nada más lo que hace, sino cómo lo hace, y lo hace de manera brillante. Imperturbable a altas velocidades en recta; implacable en su paso por curvas; muy estable ante transferencias de peso y contundente al frenar. Todo un GTI.

Cuenta con 7 bolsas de aire de serie, incluida una para las rodillas del conductor. Para apagar pequeños incendios las ayudas electrónicas están presentes: control de estabilidad, control de tracción, frenos ABS con EBD y asistencia al frenado. Los frenos son de disco ventilado en las 4 ruedas.

Su comercialización en el mercado nacional inició el 15 de abril. Estarán disponibles únicamente 500 unidades para este año, todas de 3 puertas.

Podemos concluir que el GTI lo tiene todo: un gran nombre, historia, excelente manejo, confort, refinamiento, una línea muy atractiva y seguridad. Es el de siempre, y más. ¿Es caro? Tal vez. Pero tal vez no sea soberbia, tal vez sea amor, y otra vez ¿cuánto vale el amor?