Pequeño en tamaño, grande en equipamiento

Alberto Bortoni

Agencia Reforma

Cuando lo que se busca es equipamiento la primera opción para buscar no es un subcompacto de Ford. Pero si algo demuestra el nuevo Fiesta de Ford es que también en los autos pequeños se pueden encontrar comodidades y accesorios de un auto Premium. Al menos así sucede con la versión SES del Fiesta, la única versión hatchback de cinco puertas en la gama.

Mecánicamente no hay muchas diferencias. El motor sigue siendo el mismo de cuatro cilindros de 1.6 litros de desplazamiento y que genera 120 caballos y 112 lb-pie de torque. De igual forma, la transmisión, una manual de cinco velocidades. En este hatch, a diferencia de las versiones sedán, no está disponible la transmisión automática de seis velocidades.

Dinámicamente el nuevo Fiesta es bastante agradable. Aunque Ford no ha modificado el tren motriz para darle un mayor desempeño sigue funcionando bastante bien. No es tremendamente rápido, pero por su ligereza sigue siendo capaz de ofrecer buenas emociones a los conductores. Y se mantiene económico en su operación.

Pero es en equipamiento en donde el Fiesta realmente sale a relucir. Ford ha colocado todas las opciones en la versión hatchback y verdaderamente hay algunos accesorios que no esperaríamos ver en un subcompacto de una marca de alta producción.

Por principio de cuentas está el tema de seguridad. El Fiesta cuenta con dos bolsas de aire frontales, dos laterales, dos de tipo cortina y una más para proteger las rodillas del conductor. En total siete bolsas de aire para el pequeño auto. Y para prevenir accidentes están los frenos antibloqueo y el control de estabilidad. Además está el sistema de monitoreo de punto ciego, que indica cuando se tiene un automóvil en dicho punto a través de testigos luminosos montados en los espejos retrovisores.

En materia de entretenimiento al pequeño auto se le ha colocado el sistema Sync de Ford. Es una alternativa muy completa que no está disponible en ningún otro Fiesta y que puede acoplar a teléfonos y reproductores de mREFORMAdaurora por USB, bluetooth o con cable auxiliar. Y el sistema de sonido para el pequeño auto es de 6 bocinas en lugar de 4 que tienen las versiones sedán y con 80 watts de potencia.

Hay algunos detalles un tanto banales, como las luces ambientales. Están colocadas en diferentes partes del auto y pueden ser cambiadas en siete diferentes colores. Es un detalle interesante, pero realmente no trascendental.

Pero en general el equipo ha sido bien pensado y muy orientado a personas que prefieran pagar un premium por equipamiento y no por lámina qué mover o motores grandes que mantener.

Uno de los detalles que realmente no cumple con la función deseada es el quemacocos. El Fiesta tiene un parabrisas que llega muy atrás en la carrocería y seguramente por temas de resistencia y rigidez el quemacocos ha tenido que ser montado muy atrás en el auto. Queda en un punto que ni los pasajeros delanteros ni los traseros pueden aprovecharlo apropiadamente.

Su precio de 243 mil 900 pesos resultará un tanto elevado para quienes están considerando al Fiesta como una alternativa económica. Pero para quienes andan buscando un alto nivel de equipamiento con la practicidad de un subcompacto un paquete como el que ofrece el Fiesta bien podría ser la opción ideal.