Alberto Bortoni
Agencia Reforma
Ya ha pasado la cuesta de enero y las cosas comienzan a volver a la normalidad. Pero aún que para muchos el mes más crítico del año ha pasado quizá sea un buen momento para analizar la situación e intentar minimizar los efectos de enero del próximo año.
El consumo de combustible es uno de los gastos silenciosos en los que aparentemente no tenemos mucha opción pues tenemos qué transportarnos de un lugar a otro, el costo de la gasolina se fija unilateralmente y en muchas ocasiones no existen alternativas de transporte público que pudiera ser opción.
Sin embargo lo que sí podemos hacer es minimizar el consumo de combustible. Además de las técnicas de manejo para bajar el consumo siempre se puede considerar la opción de reemplazar nuestro vehículo con uno de menor consumo.
En ocasiones la opción no es muy atractiva, pues generalmente los modelos de bajo consumo son también modelos menos espaciosos; pero al final del año el ahorro en combustible puede ser incentivo suficiente.
Los subcompactos son alternativas inteligentes si lo que se desea es minimizar el consumo de combustible. Automóviles como el Chevrolet Spark, Suzuki Swift y el i10 de Dodge pueden lograr rendimientos de 40 millas por galón.
Los subcompactos como estos tienen además algunas ventajas importantes en el uso urbano. Una de ellas es su tamaño; en la ciudad el auto puede moverse fácilmente entre el tráfico y es relativamente fácil encontrar estacionamiento.
Otra de las ventajas es que los costos de mantenimiento de modelos con motores pequeños son en general más económicos; lo mismo aplica para refacciones de desgaste como pudiera ser un cambio de neumáticos, balatas o amortiguadores.
Para quienes desean algo más de espacio o que comúnmente llevan a más de dos personas las opciones son algunos sedanes o hatchbacks del segmento de compactos.
Modelos como el Sonic, el Versa y el Jetta Clásico pueden dar economías de cerca de los 30 millas por galon en sus versiones manuales. En comparación a modelos de seis u ocho cilindros de hace unos cuántos años sigue habiendo un ahorro importante. Y aunque el ahorro no es tan fuerte como con un subcompacto estos modelos tienen el tamaño apropiado para salidas a carretera prolongadas.
En los modelos compactos y subcompactos hay algunas opciones con amplio equipamiento. Opciones como el Swift de Suzuki o el Mazda 2 son atractivas no sólo por su economía de combustible, también por sus cualidades de manejo y accesorios interiores.
En un precio un poco más elevado están el Fiat 500, con un rendimiento cercano a las 46 millas por galon y muy buenas cualidades de manejo, o el Smart, un auto urbano con transmisión de operación automática que con su motor de 3 cilindros llega casi a los 50 galones por milla.
Las opciones económicas también están en marcas premium; Mini ofrece su modelo con motor de aspiración natural y Audi ofrece al pequeño A1 con un motor de 1.4 litros.
En ambos casos se logra un buen rendimiento de combustible que se podrá ver al final del año pero en un modelo de alto nivel de acabados y cualidades dinámicas adecuadas para entusiastas.
Por medidas legislativas, ambientales o exigencia del mercado en el mundo los automóviles se han hecho cada vez más eficientes.
Hoy en día las opciones con motorización pequeña pueden ser no sólo económicas, también divertidas y prácticas y afortunadamente a México han llegado una gran cantidad de estas opciones.
