Alberto Bortoni
Agencia Reforma
Dodge ha confirmado que regresa el Viper como modelo 2013.
Desde su aparición el Viper ha sido catalogado como uno de los deportivos más crudos en el mercado; sus características de manejo le han dado una reputación no muy positiva para quienes buscan deportivos refinados y de alto nivel tecnológico.
Para la nueva generación Dodge promete cambiar algunas de estas cosas. Por principio de cuentas los directivos han dicho que será mucho más fácil de manejar e incluso se ha comentado sobre incorporar algunas asistencias electrónicas como el control de estabilidad ajustable por el conductor.
Es decir, el conductor podrá elegir qué tan protegido y qué tanta intervención quiere de este sistema de seguridad. También se ha especulado sobre un sistema de suspensión ajustable electrónicamente.
La producción ya está siendo planeada y estas son buenas noticias no sólo para los entusiastas del Viper, también para la ciudad de Detroit. La planta que lo fabricará será su antigua casa, la planta de Conner. La planta había sido cerrada hace algunos años cuando se descontinuó la producción de Viper; pero ahora Dodge estará reviviéndola y reiniciando producción desde estas instalaciones hacia finales del próximo año. Inicialmente la planta estará operada por unos 150 empleados incluyendo personal de planta y oficinas.
La planta de Conner es una planta de bajo volumen. De 1995 al 2010 se ensamblaron a mano 22 mil Viper. Esta planta además del Viper ha fabricado modelos como el Prowler, un roadster retro que Chrysler sacó bajo la ahora desaparecida marca Plymouth y que llamó la atención por su atrevido diseño más que por su desempeño.
En cuanto a la construcción, sigue habiendo una gran cantidad de especulación sobre la colaboración con el grupo Fiat; en particular con Maserati, de donde algunos dicen se ha basado Dodge para crear la nueva generación. Lo que sí es tomado como un hecho es que el nuevo Viper seguirá contando con el motor V10 que lo distingue entre los superdeportivos modernos.
