¿Ruidos en tu auto? ¡Escúchalos!

Staff Agencia Reforma

De todos es conocido que un auto que goza de ‘buena salud’ es aquel que circula serenito, sin ningún tipo de ruido o vibración, pero si llega el momento en que alguno de sus rincones emite algún ruido que nunca antes había experimentado, podría ser una señal de alarma de que algo no está bien en su interior.

Si estás ahora en una situación de este tipo lo primero que debes hacer, como automovilista común, es localizarlo para definir si proviene de una avería grave o si se trata de un desgaste normal por el uso.

“En el primer caso, debes llevar el carro de inmediato al taller sobre todo si no tienes conocimientos básicos de mecánica. Si nos enfrentamos al segundo caso se debe determinar el nivel de ruido y si éste surge bajo las mismas circunstancias”, dice Enrique Solís, mecánico desde hace casi dos décadas.

“Los ruidos más preocupantes y a los que debemos poner atención inmediata son aquellos que provienen del motor y que además producen vibraciones en la carrocería.

Pero siempre se debe tener presente que el estado de las calles, la humedad, el calor, la lluvia y los neumáticos son causas generadoras de sonidos extraños”.

El especialista explica que es importante que ubiques muy bien la forma en que se presenta esta situación. Por ejemplo, saber si se presenta siempre cuando subes o bajas pendientes, bajo qué condiciones climáticas hace su aparición o si tu vehículo está sobrecargado o hace viajes con poco peso.

“Una vez localizada la zona de origen, lo siguiente es encontrar el punto exacto como el motor, frenos, bajos, chasis, sistema de escape, sistema de dirección, interior o exterior”, señala, “según de donde venga, las causas y las soluciones varían, por eso es importante acudir con un profesional en todo caso para un correcto diagnóstico”.

Otra zona que produce ruidos, dice Solís, es la carrocería.

Generalmente, esta parte del automóvil produce sonidos similares a los “chirridos” al abrir o cerrar una puerta o “crujidos” cuando estás en marcha.

“En el segundo caso, los sonidos alertan sobre el estado que guardan los soportes del motor porque éste genera vibraciones que transmite a todo el cuerpo del auto y los llevan hacia el interior de la cabina”, comparte.

Lo más importante es tener en claro que si no eres especialista en la materia y decides poner remedio a los ruidos, podrías empeorar el problema. Como ejemplo: si las ventanillas silban al subir y bajarlas y tratas de solucionar el problema aplicando cualquier tipo de sustancia a la larga ésta puede descomponer el caucho y terminar por frenar el cristal en su desplazamiento.