Alberto Bortoni
Agencia Reforma
El Fusion es uno de los mejores sedanes medianos americanos, es uno de los autos más avanzados fabricado por los estadounidenses y el único que puede competir lado a lado con los sedanes híbridos japoneses.
Por si esto fuera poco, hay que agregar que el modelo se produce en la planta Ford de Hermosillo. Si bien los premios en muchos casos son el resultado de una buena campaña de mercadotecnia y relaciones públicas, el producto tiene que poner de su parte y en el caso del Fusion la verdad es que sí ha aportado mucho para merecer sus múltiples premios.
En primer lugar debemos de analizar los resultados. El auto logra un rendimiento oficial de 16.58 kilómetros por litro en ciclo combinado; estos son unos 5 kilómetros más de distancia en comparación a lo que la versión más económica del Fusion, el cuatro cilindros automático lograría.
En carretera la diferencia no es tan dramática, en la versión tradicional el rendimiento es de 14 mientras que en el Híbrido es de 15.30, sólo 1.3 kilómetros más de distancia por litro. En ciudad la diferencia sí es dramática pues el Híbrido logra unos 17 .43 kilómetros por cada litro de gasolina en comparación a 9.7 que logra el de tecnología normal.
Con esto el justificar la compra de un Fusion Híbrido se vuelve algo más complicado de lo que pudiera parecer. Evidentemente el sobreprecio de una versión híbrida se puede justificar desde la parte ambiental sin tomar en cuenta el costo de la tecnología y para algunos el saber que no se está dañando tanto al ambiente será justificación suficiente.
Pero si ponemos la ecuación con pesos y centavos habrá que analizar no sólo la cantidad de kilómetros que se recorren en un año, sino el tipo de kilómetros.
Evidentemente los clientes que verán el beneficio del auto serán los que recorren una gran cantidad de kilómetros, pero en ciudad no en carretera.
Fuera del sacrificio económico en realidad no se sacrifica nada más con el Fusion Híbrido. Al contrario, esta es una de las versiones más equipadas que Ford ofrece en el Fusion. La versión que manejamos contaba con todos los accesorios que podemos esperar no en un Ford, sino en cualquier modelo premium.
Esto incluye un complejo sistema de navegación y entretenimiento con Sync, accesorios de seguridad como seis bolsas de aire y controles de tracción y estabilidad modernos y algunas comodidades extra que no esperaríamos del sedán mediano de Ford.
Manejarlo resulta bastante placentero y quizá la parte más agradable es el ruido del motor o la ausencia de él. Se enciende de la misma forma en que se encendería un auto tradicional, girando la llave. Pero en lugar de un ruido de marcha nada más se ilumina el tablero, se encienden los accesorios y aparece un indicador de “ready” que indica que el auto está listo para partir.
Ford dice que el auto puede circular a velocidades de hasta 75 km/hr utilizando únicamente el motor eléctrico. En la práctica esto resulta bastante difícil de lograr, más si se tienen en uso todos los accesorios y si se le exige que acelere a un paso más rápido que el de los coches de 1930.
Si se pone mucho esfuerzo se puede lograr la marcha en modalidad completamente eléctrica durante un buen rato, pero realmente requiere de concentración, esfuerzo y algo de sordera para ignorar las manifestaciones de descontento de los coches de atrás.
En comparación a su hermana híbrida la Escape, en el sedán sí se logra una conducción eléctrica por más tiempo.
Para quienes se esfuercen, además del beneficio en la gasolinera y del menor daño ambiental, tendrán un pequeño árbol virtual que Ford coloca en una de las pantallas del panel de instrumentos.
El árbol va creciendo conforme se ahorre combustible y le van brotando hojas y vainas entre más eficiente se es.
En la vida cotidiana en donde desperdiciar tiempo es más costoso que desperdiciar combustible resultará difícil ver crecer al árbol. O quizá crecerá a la velocidad que crece un árbol de verdad.
Y no es que el Fusion no de herramientas para lograrlo. Hay dos pantallas a los lados del velocímetro que pueden ser configuradas en diferentes formas para ver cómo se está manejando.
En ellas se puede ver si se está utilizando mucho el motor de gasolina o si no se da tiempo para que los frenos regeneren energía y recarguen la batería. Con esta información el conductor puede adecuar su manejo para ahorrar combustible.
Ford tiene un buen producto en el Fusion Híbrido, equiparable a las alternativas de sus competidores orientales.
