¡Supera el trauma!

Elena Torres

Agencia Reforma

MONTERREY, Nuevo León .- Si después de haber participado en un accidente vial te sientes diferente y que tu vida dio un vuelco, seguramente estás viviendo estrés postraumático, un mal que tiene solución si te enfocas a lograrlo.

Cada día más y a lo largo y ancho del planeta, son más altas las estadísticas de accidentes de tráfico con miles de personas lesionadas y mucho más fallecidas.

Sin embargo, muchos de los sobrevivientes, después de recuperar parte de su patrimonio, en este caso su vehículo, así como su salud que tal vez resultó mermada por esta situación, se enfrentan también a un cambio en su interior denominado subsíndrome del trastorno por estrés postraumático (STEPT).

“Este padecimiento se caracteriza con un miedo severo a que el episodio se repita, aumenta mucho la desconfianza e inseguridad, tanto en la conducción como en el momento de que se actúe como pasajero”, explica Pilar Gómez, psicólogo clínico.

Pesadillas, recuerdos, emociones y sensaciones corporales intensas completan el cuadro del mal que afecta al sistema nervioso autónomo, con nerviosismo, cambios en el sueño, hipervigilancia y sobresaltos e inquietud exagerados, añade.

“Llegan al punto de evitar lugares, situaciones y personas que puedan recordarles ese suceso… se sienten aturdidos, con un vacío existencial, desapego hacia los demás y hasta incredulidad”, señala.

Por su parte, Laura Encinas, psicoterapeuta, opina de la forma en que impacta un hecho de este tipo en el ser humano.

“Todo esto como el insomnio, la falta de memoria y el desapego afectivo surge cuando el individuo se ve envuelto en hechos que representan un peligro real para su vida, como cualquier otra amenaza para su integridad”, señala Encinas.

En casos extremos, explica, al temor, la desesperanza, el miedo intenso, se añaden problemas más graves como sentir que su futuro es desolador, están irritables o sufren ataques de ira.

“Pero todos estos trastornos se superan con un tratamiento breve de terapia cognitivo-conductual y medicación en casos especiales, tomando en cuenta la intensidad del problema, su duración y la proximidad del accidente sufrido”, dice.

La especialista explica que muchos miembros de la familia de una víctima mortal de accidente vial, también sufren de problemas de este tipo, pero lo viven de distinta forma y en diferentes circunstancias.

“Los accidentes son imprevistos, no dan tiempo para prever lo que va a suceder. Desgraciadamente en muchos de ellos mueren jóvenes y para sus padres les es difícil asimilar que su hijo falleció antes que él porque es un tema contranatural”, dice.