Houston: Un equipo que propone poco.

Dos palabras definen muy fácilmente al Houston Dynamo, el equipo que se interpone entre Sounders y la final de la conferencia del Oeste:

Fuerte, y Lento.

El dynamo es un equipo básicamente defensivo, bien parado atrás, con gente que pone la pierna fuerte de manera organizada.

En el juego de ida contra Sounders, el Dynamo cometió 18 faltas, y solo remató al arco 9 veces, la mitad. Ahí están “pintados”.

La molestia de Sigi Schmid sobre el árbitro que prácticamente no hizo nada, encierra en el fondo uno de los problemas de una liga joven.

Poner en la cancha un equipo defensivo, que salga de vez en cuando a pescar centros y contragolpes, es fácil. Organizar uno que toque a raz de suelo, que abra la cancha, vaya adelante, que proponga, no lo es tanto.

Sounders propone ese fútbol, juega con dos carrileros (Jaqua y Zakuani) que eran centro delanteros en sus equipos anteriores: el mismo Houston en el caso de Jaqua, y la U de Akron, en el de Zakuani.

Dynamo en cambio tiene, además de dos laterales que apenas contribuyen al ataque, Boswell y Chabala, un par de carrileros de toque lateral, menos frontales. Y tiene uno de los “6” más destructivos de la liga, Ricardo Clark.

Los naranja son además lentos, si se saca de la lista a Dominic Oduro, Huston es quizá el equipo más lento de la liga.

Y Sounders es de los más rápidos, esa es posiblemente la razón por la que el técnico de Houston usó a Oduro, y no a Landín, que anda bien lento, en Seatle.

Pero el juego tendrá que ser distinto en el estadio de Houston, los naranjas estarán frente a su público, que espera que su equipo busque el gol; y lo harán, pero a su modo, pases laterales o triangulares buscando que Holden y Davis queden desmarcados para centrar, será interesante ver si vuelven a intentar por el centro, donde Hurtado y Ianni los dominaron por completo.

Tácticamente, Sounders es mucho más que Houston, el verde debiera avanzar.

Pero el factor emocional será enorme en esta batalla, donde el orgullo puede valer más que la destreza.

Se mata o se muere, las finales de la MLS por fin están aquí.